Las mujeres comienzan a ganar terreno en una profesión que tradicionalmente había tenido mayor presencia masculina. En la generación 2021-2026 de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de Colima, las egresadas representan la mayoría: 24 mujeres frente a 13 hombres, quienes recibieron sus certificados de licenciatura durante una ceremonia realizada en el campus Tecomán.
Más allá de la conclusión de sus estudios, las y los 37 nuevos profesionistas llegan a un campo laboral con responsabilidades que trascienden la atención clínica de los animales, pues su preparación también los compromete con la salud pública, la inocuidad alimentaria, la producción pecuaria, la protección de los ecosistemas y el bienestar animal.
Durante el acto académico, la delegada de la Universidad de Colima en Tecomán, Ana Lilia Moreno Osegueda, destacó que esta composición de la generación refleja una mayor participación femenina en una licenciatura que históricamente había contado con más hombres.
En representación del rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, felicitó a las 24 mujeres y los 13 hombres que concluyeron su formación, y señaló que el certificado representa el resultado de años de dedicación, experiencias compartidas y desafíos superados.
En ese contexto, subrayó que la medicina veterinaria y la zootecnia son disciplinas de gran importancia para la sociedad, por su contribución a la salud pública, la seguridad alimentaria, la producción pecuaria y la conservación del entorno. Por ello, convocó a los egresados a continuar preparándose y ejercer con honestidad, sensibilidad y responsabilidad social, al recordarles que, además de los conocimientos adquiridos en las aulas, serán sus decisiones y valores los que darán verdadero sentido a su ejercicio profesional.
En su intervención, el director general de Educación Superior, Mario Guillermo de Anda Chávez, puso énfasis en el papel que desempeñarán las y los nuevos veterinarios como vínculo entre los animales y las personas, particularmente porque muchos seres vivos no pueden expresar su dolor o sufrimiento “Ustedes son la voz, son la sensibilidad de aquellos seres que no pueden expresar el dolor, el sufrimiento”, expresó al destacar que el verdadero éxito profesional no se mide solamente por los conocimientos adquiridos, sino por la huella que se deja en la vida de los demás.
También recordó que la medicina veterinaria no se limita a la atención de animales ni a los sistemas de producción, sino que incide directamente en la salud pública, el bienestar animal y la protección de los ecosistemas.
Ante las personas egresadas, insistió en que la entrega de certificados no representa el final de su preparación, sino el comienzo de una nueva etapa en la que deberán continuar aprendiendo y, especialmente, avanzar hacia su titulación.
Por su parte, el padrino de generación, José Luis Zepeda Batista, recordó las distintas etapas que enfrentaron los estudiantes desde su ingreso a la carrera, los primeros sueños de comprender y salvar vidas hasta las exigencias académicas, las prácticas y las jornadas de trabajo que pusieron a prueba su capacidad y perseverancia.
También pidió reconocer a quienes comenzaron ese camino con ellos, pero que por distintas circunstancias no pudieron llegar a la ceremonia de graduación.
Al referirse a los retos que enfrentarán, destacó la importancia que tendrán las y los nuevos profesionistas para el sector pecuario de Colima, particularmente ante las amenazas sanitarias que requieren vigilancia epidemiológica y capacidad de respuesta en el campo.
Mencionó como ejemplo el gusano barrenador del ganado, frente al cual los médicos veterinarios tienen una responsabilidad importante para proteger la sanidad animal y la soberanía alimentaria.
Las y los exhortó a mantener una conducta ética en cada diagnóstico, receta y trato con productores y propietarios, además de poner sus conocimientos al servicio de quienes dependen de su intervención profesional.
En representación de sus compañeros, Karla Sugey Valdivia Flores recordó que la carrera estuvo marcada por momentos difíciles, exámenes que parecían imposibles, jornadas de prácticas y experiencias que fortalecieron tanto sus conocimientos como los vínculos de amistad entre quienes compartieron las aulas. Agradeció a sus profesores por transmitirles no solamente conocimientos científicos y técnicos, sino también el valor de la honestidad y el respeto por la vida.
De manera especial, reconoció a las familias, cuyo respaldo fue fundamental para llegar a este momento, al acompañarlos en las preocupaciones, ausencias y dificultades que implicó la formación universitaria “Esto también es de ustedes”, expresó al dedicarles parte de su logro académico.
La ahora egresada también llamó a sus compañeros a no perder de vista las razones por las que eligieron esta profesión: el amor por los animales y el deseo de ayudarlos, con la conciencia de que su trabajo tendrá repercusiones en la salud de los animales, de las personas y los ecosistemas.
Al dirigir su mensaje, la coordinadora general de Docencia, Susana Aurelia Preciado Jiménez, destacó el significado simbólico de la ceremonia y el cambio de etapa que representa para los jóvenes pasar de estudiantes a profesionistas.
Señaló que los certificados acreditan los conocimientos científicos y técnicos adquiridos, pero también una formación humana construida a través de la convivencia, el trabajo en equipo, la amistad, la ética y la responsabilidad.
Asimismo, mencionó que algunos egresados tienen oportunidades para continuar su desarrollo académico y profesional, por lo que los invitó a aprovechar las posibilidades de formación, investigación y vinculación que ofrece esta casa de estudios.
El director de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Jorge Pineda Lucatero, destacó que cada certificado representa años de disciplina, trabajo científico y prácticas en aulas, laboratorios, clínicas y campos de producción.
Finalmente, exhortó a las y los 37 egresados a ejercer su profesión con rigor científico, sensibilidad humana y responsabilidad social, al recordar que su labor implica un compromiso permanente con la salud pública, la inocuidad alimentaria y el bienestar animal.
En la ceremonia estuvo además la madrina de generación, María Isabel Carrillo Díaz, y el secretario administrativo de la facultad, José Ignacio Sevilla Carrillo.
