La contaminación del agua y el aprovechamiento de subproductos de la industria láctea pueden convertirse en puntos de partida para enseñar química y relacionar sus conceptos con problemas del entorno, expuso Adriana Marcela Valero Posada, profesora de la Universidad Santo Tomás, seccional Tunja, Colombia, durante una conferencia virtual dirigida a docentes de educación media superior de la Universidad de Colima.
La especialista en Ingeniería Ambiental participó con la ponencia “Química más allá del laboratorio: problemas reales, investigación y sostenibilidad”, dentro del ciclo “Química para el presente y el futuro: saberes para la innovación, sostenibilidad y educación”.
La actividad fue coordinada por la Oficina de Internacionalización y Cooperación Académica, la Coordinación General de Docencia y la Dirección General de Educación Media Superior de la UdeC.
En su exposición, Valero Posada compartió experiencias de enseñanza universitaria que combinan el análisis de problemas regionales con laboratorios virtuales, gamificación e inteligencia artificial. El propósito, explicó, es ofrecer al estudiantado oportunidades para aplicar conocimientos, razonar y recibir retroalimentación sobre sus respuestas.
La gamificación consiste en incorporar elementos de los juegos, como retos, niveles y metas, a una actividad de aprendizaje. En la experiencia presentada, se utiliza para plantear desafíos progresivos que requieren aplicar conceptos químicos y explicar cómo se llegó a una solución.
Los laboratorios virtuales, por su parte, son entornos digitales que permiten simular prácticas y analizar sus resultados. La profesora informó que su universidad se encuentra probando una plataforma de este tipo para valorar su incorporación a distintas asignaturas, además de emplear recursos gratuitos.
Como ejemplo de la relación entre química y entorno, mencionó el estudio de la calidad del agua en zonas afectadas por actividades humanas e industriales. Explicó que identificar y analizar sus características permite vincular los contenidos de clase con preguntas sobre contaminación y tratamiento.
También habló de los llamados laboratorios vivos: espacios de colaboración donde estudiantes, docentes y actores externos trabajan en problemas reales. En los casos que presentó, algunos retos surgieron de necesidades planteadas por empresas.
Entre las líneas de trabajo mencionó el uso de microorganismos y membranas para estudiar alternativas de remoción de contaminantes del agua, como plomo y arsénico. Asimismo, describió un proyecto de aprovechamiento del lactosuero, el líquido que se obtiene durante la elaboración del queso, orientado al desarrollo de una preparación para personas mayores.
Otra de las investigaciones explora el uso de aceites esenciales de tomillo y orégano frente a hongos que afectan cultivos de quinua o quinoa, papa y semillas. La profesora mencionó compuestos como el timol y el carvacrol entre las sustancias de interés para estos estudios.
Al abordar los desafíos de la enseñanza, compartió su preocupación por las dificultades de atención que ha observado en sus clases en relación con el uso de pantallas y celulares. Ante ello, propuso diseñar actividades digitales con objetivos de aprendizaje definidos, que involucren al estudiantado en la resolución de problemas.
En materia de inclusión, relató una experiencia de uso de simuladores como apoyo para un estudiante con discapacidad visual. El caso permitió explorar alternativas de participación ante los riesgos identificados en determinadas prácticas del laboratorio físico.
Sobre la inteligencia artificial, recomendó incorporarla a la enseñanza con orientación docente y énfasis en el razonamiento, de modo que el estudiantado analice las respuestas y valore cómo pueden contribuir a su aprendizaje.
En la apertura de la sesión, Ana Cecilia García Valencia, directora de la Oficina de Internacionalización y Cooperación Académica, destacó la trayectoria de colaboración entre la Universidad de Colima y la Universidad Santo Tomás, seccional Tunja.
Por su parte, Martín Jesús Robles de Anda, director general de Educación Media Superior, agradeció la participación de la conferencista y señaló que conocer experiencias de otras instituciones ofrece referentes para revisar la práctica docente y enriquecer los planes y programas de estudio de los bachilleratos universitarios.
