Por Yensuni López Aldape
La tormenta tropical Vance agravó las afectaciones en la zona de enramadas de Cuyutlán, donde ya suman 14 establecimientos dañados por el impacto acumulado de los recientes fenómenos meteorológicos, informó la directora de Protección Civil de Armería, Ma. Concepción Gómez Guerra Leal.
La funcionaria explicó que los daños se han acumulado con el paso de los anteriores fenómenos y el actual, mientras que el mar de fondo ha golpeado de manera importante la franja donde se ubican estos negocios turísticos.
Precisó que todavía se realiza el censo para determinar cuáles establecimientos presentan pérdida total, y aunque aclaró que aún no hay una cuantificación definitiva de los daños, sí adelantó que en la gran mayoría son pérdidas totales.
Ante el deterioro de sus enramadas, algunos prestadores de servicios han optado por desmontar lo poco que queda en pie para rescatar la madera que pueda reutilizarse cuando estén en condiciones de reconstruir “Se ha tomado la opción por parte de los enramaderos de destruir lo poco que les está quedando de sus enramadas para que sea menos la pérdida, rescatar toda la madera que puedan para cuando puedan volver a construir”, explicó Gómez Guerra Leal.
La directora señaló que elementos de Protección Civil permanecen en la zona para dar seguimiento a las condiciones del mar y apoyar en las labores preventivas. Añadió que, aunque en algunos momentos el viento ha disminuido, el oleaje continúa representando un riesgo para quienes intentan recuperar sus pertenencias.
Piden evitar acercarse al mar
Gómez Guerra Leal indicó que, hasta el momento, las afectaciones reportadas corresponden a daños materiales; sin embargo, advirtió sobre el peligro que enfrentan los enramaderos al ingresar al mar para rescatar objetos o materiales de sus establecimientos.
Relató que durante los recorridos realizados un día antes encontraron personas dentro del agua, mientras las olas llegaban con fuerza, por lo que sus elementos tuvieron que intervenir para retirarlas “Insistir en que la gente no se meta al mar, ahorita quieren estar rescatando sus cosas, hacerlo con precaución”, subrayó.
La funcionaria llamó a los prestadores de servicios y a la población en general a mantenerse alejados del oleaje y evitar exponerse mientras continúen las condiciones adversas.
Los daños representan un nuevo golpe para los negocios de Cuyutlán, cuyos propietarios enfrentan la necesidad de recuperar sus instalaciones y prepararse para la temporada vacacional de diciembre, luego de las afectaciones acumuladas por los fenómenos meteorológicos recientes.
