Armería: un polvorín político
Por Abel González SánchezArmería lamentablemente va de mal en peor en forma gradual en los…
Por Abel González SánchezArmería lamentablemente va de mal en peor en forma gradual en los…
Vayamos al grano, en algunos medios informativos publicaron ayer el siguiente boletín: “Con el objetivo de brindar herramientas para el autoempleo y el emprendimiento, fomentando el desarrollo de habilidades creativas y técnicas en un sector en constante crecimiento, la Subsecretaría del Trabajo del Gobierno del Estado de Colima, en coordinación con el Servicio Nacional de Empleo (SNE), imparte por primera vez el curso gratuito de aplicación de tatuajes, dirigido a personas mayores de 18 años que estén desempleadas.
Hay injusticia en los juzgados familiares de Colima porque en lugar de unir familias, las destruye porque está en manos de juezas y jueces irresponsables, desidiosos e insensibles ante el dolor de las niñas, niños y adolescentes que sufren por un divorcio, desprecian al hombre las juzgadoras porque varias son feministas, y son indolentes porque los niños que sufren no son sus hijos, pero es inhumano y cruel que éstos juzgados impidan ver por años a su papá o a su mamá ante una separación repentina matrimonial, solamente en México y más en Colima está ocurriendo esto, huelen a putrefacción los juzgados familiares.
El prestigiado organismo de análisis denominado “Centro Mario Molina” y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) realizaron un estudio técnico en nuestro país en siete áreas con las que determinaron la calidad del transporte público de 32 ciudades de México, en donde precisa claramente que Colima ocupa en un rubro el primer lugar a su avance, como lo señala en su apartado de institucionalidad y gestión, superando a la mayoría con 51.2 puntos, cabe aquí la pregunta con ése indicativo, ¿Colima ocupa entonces el primer lugar en transporte público?
El pasado lunes hicimos un análisis con el título “Secuestro de hijos por madres tóxicas” tema basado por la denuncia de un adolescente de 18 años quien expresó con lágrimas su enojo y trauma que había sido injustamente secuestrado por su madre durante 14 años sin permitirle convivir con su padre, mientras que el papá luchó por años en los juzgados familiares sin que pudiera lograr dicha convivencia, hasta lo encarcelaron una vez por tratar de ver a su hijo aplicándole la orden de restricción sin base alguna, es decir con una denuncia penal sin acreditarle nada.
¡Mi padrastro me violó y me fui de la casa! ¡Mi papá se droga y trae arma!, ¡No tenemos dinero para mi pasaje!; ¡Me dan ganas de matarme!, tenemos muchos problemas en casa!; ¡Mis padres se divorciaron, mi mamá no me deja ver a mi papá y quiere que lo acuse de violación sin ser cierto!; Me salí de la casa por eso me prostituyo para poder estudiar; ¡No vivo con mis papás porque consumo drogas y no puedo dejarlas!, etc, etc, son diálogos de las y los estudiantes, alguno fuertes, pero reales, que van subiendo de tono año con año debido a la creciente violencia, al aumento de las adicciones, alcoholismo y la pérdida de valores en la sociedad.
Los nuevos alcaldes traen presión política tanto del Gobierno del Estado, los partidos y hasta de los legisladores locales y federales para designar a los miembros de su equipo que gobernarán los ayuntamientos municipales, dejando algunos colaboradores importantes fuera, aun cuando se la rajaron en las campañas políticas en las calles en busca de los votos para ganar en las urnas, lamentablemente quedarán sin cargos algunas personas leales y cercanas al mandatario municipal, lo anterior ha trascendido porque están metiendo mano para incorporar a los recomendados desde arriba.
El próximo 15 de octubre de 2024 los diez ayuntamientos del estado de Colima realizarán los cambios de sus administraciones municipales, asumiendo las alcaldías quienes ganaron en la reciente contienda electoral, sus encargos terminarán el día 14 de octubre de 2027, actualmente tienen prácticamente conformados a sus equipos de trabajo, aun cuando los nuevos alcaldes lo niegan, para los que desean un cargo y también lo ocultan los invitados porque así es la costumbre política a la mexicana, mentir, mentir y mentir a la población.