Redes de poder y teclados alquilados
Por años, el ecosistema digital ha abierto espacio a voces diversas, pero también ha sido…
Al DesnudoPor años, el ecosistema digital ha abierto espacio a voces diversas, pero también ha sido…
Como si se tratara de una tragicomedia escrita por la mano de la intolerancia, el…
Pedirles congruencia a los políticos de la Cuarta Transformación es tan absurdo como esperar que…
En Colima, el periodismo ya no es sólo una trinchera crítica ni una vocación de servicio público: es, también, una antesala del poder. Desde hace más de una década, los cabildos del municipio de Colima han servido como zona de aterrizaje para reporteros convertidos en regidores. Algunos con vocación social, otros con hambre... de nómina.
En la corte de la Cuarta Transformación, donde el incienso nunca se apaga y las reverencias se hacen hasta por WhatsApp, el joven heredero del trono, Andrés Manuel López Beltrán, alias “Andresín” para los menos ceremoniosos, ha levantado la voz. El motivo de su airado berrinche: no quiere que le digan Andy. ¡Horror! ¡Sacrilegio lingüístico! El junior del “mejor presidente de México en 200 años” ha decidido que su apodo de influencer fifí no está a la altura de su linaje.
“Marieta, no seas coqueta…” –dice la copla popular–, y quizá doña Julia Jiménez Angulo debería…
Alguien en el cuarto de guerra de Morena creyó que Rosa María Bayardo Cabrera podía pedalear sola rumbo a Casa de Gobierno. Pero bastaron unos cuantos empujones, algunos codazos por la espalda y metralla en redes pagadas con dinero del pueblo bueno y sediento de Colima, para que los estrategas se dieran cuenta del despropósito. Mandarla al ruedo sin escuderas fue como echar a nadar a una principiante en mar abierto con tiburones guindas.
Los malpensados de siempre, esos que suelen atinarle más que los servicios de inteligencia, andan…
El pasado sábado 24 de mayo, en una asamblea de alto voltaje político, el dirigente…