Investigar un tema, organizar las ideas y defender una postura frente a otras personas requiere práctica. Con ese propósito, estudiantes de quinto semestre de los grupos C y H del Bachillerato 2 de la Universidad de Colima participaron en el primer Simulador de Debate Legislativo, realizado en las instalaciones del Archivo Histórico de la institución.
La actividad formó parte de la asignatura de Debate y argumentación, a cargo del maestro Juan Pablo Castillo Flores, y permitió que las y los jóvenes aplicaran lo aprendido en el aula a una experiencia de discusión pública, con reglas, turnos de intervención y decisiones mediante votación.
Durante el ejercicio, asumieron el papel de representantes de distintos grupos parlamentarios y elaboraron iniciativas de reforma sobre temas como prevención de la trata de personas, energías renovables, eficiencia energética, disposiciones penales y protección de los animales.
Para ello, trabajaron con la Ley para Prevenir y Erradicar la Trata de Personas en el Estado de Colima, la Ley para el Fomento de Energías Renovables y Eficiencia Energética del Estado de Colima, el Código Penal del Estado de Colima y la Ley para la Protección a los Animales del Estado de Colima.
Las propuestas se analizaron y discutieron en comisiones integradas por representantes de los distintos grupos parlamentarios. Las que reunieron los votos necesarios pasaron al pleno del simulador, donde se sometieron a una nueva discusión y votación. Así, el alumnado conoció, mediante la práctica, algunas de las etapas del procedimiento legislativo.
Además, las y los estudiantes trabajaron en una propuesta denominada Lineamientos de Desconexión Escolar Digital, orientada a favorecer el descanso de quienes participan en el proceso formativo de la Universidad y la desconexión de los medios digitales institucionales fuera de los tiempos destinados a las actividades escolares. Su elaboración fue parte del ejercicio académico.
El simulador puso a prueba habilidades que pueden utilizar en su formación y en otros ámbitos, como serían buscar información, construir argumentos, expresarse en público y responder a cuestionamientos. También les exigió escuchar puntos de vista distintos, negociar y tomar decisiones colectivas.
Para estudiantes de bachillerato, estas experiencias representan una oportunidad de ganar seguridad al comunicar sus ideas y aprender a sostenerlas con razones, así como a revisar sus propias posturas durante el diálogo. Desde la asignatura, el ejercicio vinculó esos aprendizajes con el conocimiento de los procesos de deliberación y participación democrática.
