Por Yensuni López Aldape
La crisis que enfrenta el sector platanero ya se refleja en el número de productores que permanecen en la actividad en Cerro de Ortega, donde en los últimos años la cifra se redujo de 120 a 80 pequeños productores, mientras que para el próximo año podrían quedar solamente 50.
Jorge González, productor de plátano de la región, señaló que la principal causa es la falta de rentabilidad, debido a que el precio que reciben actualmente por la fruta se encuentra por debajo de los costos de producción “Ya ha ido decreciendo la cantidad de productores, pues porque ya no es rentable producir”, afirmó.
Explicó que actualmente producir un kilogramo de plátano representa un costo aproximado de cuatro pesos, mientras que el precio que reciben ronda los tres pesos cuando se comercializa en caja de cartón.
La diferencia representa pérdidas para los productores justo cuando se aproxima la temporada de mayor cosecha “Ahorita vamos a entrar a la temporada alta de cosecha de plátano y los precios pues muy, muy, muy baratos, por debajo del costo de producción en actualidad”.
González consideró que la situación se ha agravado de manera progresiva, al grado de que los productores acumulan varios ciclos complicados “Fue un año difícil, el otro año fue difícil, ahora está peor”, expresó.
El productor estimó que de los 120 pequeños productores que anteriormente trabajaban en la zona, actualmente permanecen alrededor de 80. Si las condiciones del mercado continúan como hasta ahora, calculó que el próximo año podrían quedar solamente 50. Esto significaría una reducción de 70 productores respecto a los 120 originales, equivalente a aproximadamente 58 por ciento menos productores.
Para González, el problema no es únicamente el precio local, sino la competencia con otras regiones productoras del país. Explicó que los compradores pueden recurrir a estados como Tabasco, Chiapas, Michoacán y Jalisco, lo que limita la posibilidad de que los productores de Colima establezcan un precio que les permita recuperar sus costos.
“Nosotros podemos en lo local manejar un precio, digamos, cuatro pesos libre al productor, pero también nos vemos presionados porque el sur, que es Tabasco, Chiapas, que no está en nuestras manos, está soltando un precio muy por debajo del costo de producción”, explicó.
Ante este escenario, consideró que las acciones para defender la rentabilidad del cultivo tendrían que plantearse a nivel nacional y no únicamente desde Colima.
El productor señaló además que en meses anteriores la entrada de plátano extranjero también representó presión para el mercado local, aunque posteriormente se realizaron reformas en el Congreso del Estado para sancionar ese tipo de prácticas.
González reconoció que existe inconformidad entre los productores por las condiciones actuales, aunque explicó que organizar una movilización para dejar de vender por debajo del costo implicaría riesgos para quienes dependen de la comercialización de la fruta “Si nosotros nos ponemos y no vendamos por debajo del costo de producción, al haber la alternativa por otros lados, pues se va a pasar, se nos va a madurar”.
En esas condiciones, agregó, los productores pueden terminar perdiendo todavía más dinero al intentar esperar una recuperación del precio.
La situación, dijo, ha llevado a que cada vez menos personas quieran continuar en la actividad.
“Esto es como para trabajar y dormir cansado. Y sin una ganancia”, resumió.
Para el productor, la reducción de 120 a 80 y eventualmente a 50 pequeños productores refleja el deterioro de una actividad que durante años ha representado una fuente importante de empleo y sustento para familias de la región.
