Por Yensuni López Aldape
El mar ya alcanza la escuela María Guadalupe de la Rosa Benites del balneario El Tecuanillo, donde el oleaje nocturno llega hasta las instalaciones y obliga al personal a retirar arena por las mañanas, mientras la calle que separa al plantel de la playa continúa siendo afectada por el avance del agua.
Ante estas condiciones y la falta de agua potable que mantiene a la comunidad sin servicio desde el fin de semana, padres de familia y docentes determinaron mantener por ahora las clases a distancia, siguiendo también las recomendaciones de Protección Civil.
El profesor Luis Enrique Martínez, quien forma parte del personal docente del plantel, explicó que atienden alrededor de 20 estudiantes de preescolar y secundaria “Sí, el agua sí entra, sí alcanza a entrar hasta el techito que tenemos ahí. A veces en la mañana ahí andamos sacando arena”, relató.
Explicó que el oleaje aumenta principalmente durante las noches, momento en que el agua cruza la calle y llega hasta la escuela “En determinado momento sí cruza la calle, por las noches sobre todo, que es cuando el oleaje eleva más”, señaló.
El mar también está dañando la calle, Martínez explicó que las marejadas se han intensificado y comenzaron a afectar directamente la vialidad que se encuentra entre la playa y la escuela.
En algunas zonas cercanas a la entrada de la comunidad, dijo, el mar prácticamente ya consumió un carril, mientras que frente al plantel comenzó a dañar la banqueta y parte de la calle “Ahora como las marejadas han estado ya más violentas, ha empezado a destruir ya la parte de la calle”, explicó.
El docente señaló que todavía estaban a la espera de conocer las condiciones de la vialidad después del oleaje registrado durante la noche.
A las afectaciones por el mar se suma la falta de agua potable en toda la comunidad. El profesor explicó que las tuberías se encuentran instaladas cerca de la costa y han sido dañadas por el oleaje, por lo que Tecuanillo permanece sin agua desde el fin de semana.
La escuela contaba con agua almacenada en un tinaco, pero prácticamente se terminó este martes.
“Mientras no tengamos el servicio de agua restablecido, pues va a ser un poquito complicado estar de manera presencial”, indicó.
La falta de agua afecta directamente las condiciones del plantel, particularmente para el uso de los baños y el lavado de manos de los estudiantes Martínez aclaró que la suspensión de las clases presenciales no responde únicamente a una determinación de la escuela.
Explicó que los docentes están considerando las recomendaciones de Protección Civil, pero también las decisiones que toman los padres de familia de la propia comunidad, de acuerdo con las condiciones que enfrentan.
“Primero que nada teniendo las recomendaciones que nos dé Protección Civil y pues también gestionando las decisiones que toman los padres de familia”, señaló.
Mientras tanto, los cerca de 20 estudiantes continúan con actividades a distancia. Aunque en la comunidad existen dificultades con la señal de internet, las familias han buscado alternativas para apoyarse entre sí.
Algunas madres, explicó el profesor, han ofrecido sus domicilios para que otros niños puedan conectarse, descargar actividades o realizar sus trabajos.
El plantel cuenta con dos maestros, quienes permanecerán atentos a la evolución de las condiciones y determinarán junto con las familias y las autoridades cuándo existen condiciones para regresar.
Si la situación continúa, los docentes contemplan incluso realizar visitas a los domicilios de los estudiantes para mantener el acompañamiento educativo “Para mañana estaremos tomando decisiones. Esperemos que las condiciones nos permitan poder restablecer pronto”, concluyó.
