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“Hay quienes montan, pero no saben querer a un caballo”: Arturo Ramírez

Arturo Ramírez Alanís, integrante de una familia de charros de Tecomán, aseguró que el verdadero amor por los caballos va mucho más allá de portar sombrero o montar, pues afirmó que una persona con experiencia puede identificar de inmediato quién realmente conoce y respeta a estos animales.

“Nomás con ver cómo agarran la rienda o cómo montan, uno sabe quién es gente de caballo y quién no. No porque te pongas botas y sombrero eres una persona de caballo”, expresó.

Ramírez Alanís explicó que, para muchas familias chararras, los caballos forman parte de su vida diaria y de su historia familiar. Comentó que hay quienes crían a sus animales desde antes de nacer, cuidando a la yegua durante la gestación, esperando el nacimiento del potrillo y acompañándolo durante todo su crecimiento hasta que está listo para ser montado y entrenado.

Indicó que el adiestramiento de un caballo requiere paciencia, técnica y, sobre todo, cariño hacia el animal. Señaló que algunos propietarios recurren a entrenadores profesionales debido a la falta de tiempo, depositando en ellos la confianza de que el caballo será tratado correctamente.

Asimismo, explicó que existen distintas disciplinas ecuestres y que en Tecomán y el estado de Colima es común el uso de caballos para paseo y para baile, aunque reconoció que él no comparte esta última práctica, ya que sus caballos son utilizados principalmente para actividades charras y de trabajo.

“El caballo primero se ama. Se le tiene que tratar con técnicas naturales, acercándose poco a poco, peinándolo, bañándolo, para que agarre confianza con el ser humano”, comentó.

Añadió que el proceso de entrenamiento incluye el uso de frenos y herramientas especiales, pero siempre procurando que el caballo se sienta cómodo y no agredido, ya que de lo contrario el animal reaccionará defendiéndose.

Ramírez Alanís destacó que no todos los caballos son aptos para las mismas actividades, pues mucho depende de su raza, genética y temperamento. “Hay caballos que nunca van a servir para el baile y otros que tampoco serán buenos para carreras, por naturaleza y genética”, explicó.

Finalmente, lamentó los hechos que recientemente generaron indignación en redes sociales relacionados con presunto maltrato a caballos y consideró que quienes actúan violentamente contra estos animales demuestran desconocimiento total sobre el respeto y cariño que se les debe tener.

“Las personas que queremos a los caballos sentimos mucho malestar por lo que vimos. En Tecomán y en Colima hay mucha tradición y mucho gusto por los caballos, por eso duele ver ese tipo de comportamientos”, concluyó.