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PRI, PAN y MORENA han dejado la basura bajo la alfombra

Por Yensuni López Aldape

El problema del relleno sanitario de Tecomán no nació con esta administración. Desde su origen fue un proyecto mal planeado, pero fue durante el gobierno de Elías Lozano y los anteriores cuando el abandono se volvió más evidente: un basurero elevado, sin una sola línea de agua adecuada para atender emergencias o controlar incendios, y sin una visión real de crecimiento o mantenimiento. Dejaron una bomba de tiempo que hoy estalla y obliga a improvisar medidas de emergencia.

La indignación explotó rápido. Y cómo no?, las imágenes de camiones descargando toneladas de basura en los terrenos de la Feria de Tecomán, cerca de un pozo de agua y de infraestructura de abastecimiento hablan solas y la reacción fue inmediata, es por eso que unos señalan el riesgo ambiental. Otros preguntando qué era peor: dejar los residuos pudriéndose en las casas o concentrarlos temporalmente en otro punto.

Pero mientras el debate se atoró entre la basura de las colonias o la basura de la feria, debemos reconocer que el verdadero problema sigue escondido debajo de toneladas de omisiones acumuladas durante años.

No es criticar por criticar o pegar a quien está. Hay que decirlo claro: este desastre no nació con Armando Reyna.

A Armando le tocó la bomba… pero fueron otros presidentes municipales fueron quienes le prendieron la mecha desde hace tiempo.

El relleno sanitario de Tecomán lleva años operando entre saturación, incendios, deficiencias y abandono. Desde la administración de Elías Lozano el tema ya era alarmante y se documentó, había un incendio que no se ha detenido desde su gestión y que era visible para cualquiera que quisiera verlo. Sí, Incendios constantes, humo, señalamientos ciudadanos, advertencias ambientales y maquinaria insuficiente. Pero como suele pasar en la política de Tecomán, mientras la basura no apareciera en el centro de la ciudad, el problema podía seguir “enterrándose”.

Y no solo fue la administración pasada. El deterioro viene desde mucho antes. Presidentes municipales iban y venían tomándose la foto inaugurando calles, eventos y ferias, mientras el relleno sanitario seguía convirtiéndose lentamente en una bomba de tiempo. Nadie quiso entrarle de fondo porque resolver la basura no da votos, no luce en campaña y cuesta dinero.

Así, año tras año, se acostumbraron a administrar la crisis en lugar de resolverla.

Dejaron crecer tanto el problema al municipio, que hoy basta una falla mecánica para que todo el sistema colapse y la autoridad tenga que improvisar depósitos provisionales de residuos en cualquier espacio disponible.

Y sí, con todas sus letras hay que decirlo también: lo de la feria fue improvisación. Una medida emergente, apresurada y cuestionable, sobre todo por la cercanía con infraestructura de agua. No puede maquillarse como una gran estrategia ambiental. Fue una salida urgente para evitar que la basura se quedara acumulada en las colonias de Tecomán, Armería e Ixtlahuacán.

Porque además ese es otro detalle del que poco se habla: el relleno ya no carga solamente con los residuos de Tecomán. Se convirtió en un problema metropolitano sin que existiera una verdadera modernización de su capacidad operativa.

Hoy muchos quieren reducir el tema a una guerra política inmediata. Que si Armando hizo mal. Que si el Ayuntamiento improvisó. Y sí, claro que hay responsabilidad en la forma en que reaccionaron. Pero sería profundamente deshonesto fingir que este caos apareció de la nada hace unas semanas.

No. Lo que estamos viendo es el resultado de años de gobiernos (Del PRI PAN y Morena) con la opacidad del Gobierno del Estado en turno, todos pateando el problema hacia adelante hasta que finalmente explotó

La diferencia es que ahora ya no hay margen para esconderlo.

Y aquí viene lo importante: Armando Reyna tiene hoy la oportunidad —y la obligación— de no repetir la misma historia. Porque si únicamente retira la basura de la feria y todo vuelve a la normalidad aparente, entonces solo será otro alcalde más administrando el desastre heredado.

Pero si aprovecha esta crisis para modernizar el sistema, gestionar maquinaria, transparentar el manejo del relleno sanitario y plantear una solución seria de largo plazo, entonces quizá este escándalo termine siendo el momento en que por fin alguien decidió enfrentar el problema real.

Como ciudadanos también nos toca otra parte, y por demás importante, más cultura de limpieza, pero tocaremos ese tema en su momento, por ahora Tecomán ya no necesita alcaldes que solamente recojan la basura para que no se vea, necesita gobiernos que dejen de enterrarle problemas a las siguientes administraciones.