La prolongada caída en el precio del plátano ha colocado a los productores en una situación crítica, obligándolos a modificar sus esquemas de trabajo para poder continuar con la actividad.
Ante la falta de liquidez, agricultores han comenzado a reducir gastos considerados básicos en el manejo de sus parcelas, como el riego constante y la contratación de jornaleros, medidas que reflejan el complicado momento que atraviesa el sector.
El productor Jorge González explicó que la baja rentabilidad ha llevado a muchos a tomar decisiones que, aunque necesarias para disminuir costos, podrían afectar el rendimiento de las plantaciones.
“Hay compañeros que han dejado de regar porque simplemente no tienen cómo pagar el agua”, señaló.
Indicó que el enfoque ya no es aumentar la producción para generar mayores ingresos, sino recortar gastos para tratar de disminuir las pérdidas mientras el mercado se estabiliza.
Sin embargo, advirtió que estas acciones podrían impactar en la calidad del fruto y en el volumen de cosecha en los próximos meses, lo que generaría un escenario todavía más complejo si los precios continúan sin recuperarse.
Además, mencionó que cambiar de cultivo no representa una solución inmediata, ya que otros sectores agrícolas como la caña, el limón y la papaya también enfrentan condiciones adversas.
De esta manera, los plataneros atraviesan una etapa de ajustes forzados en su forma de producción, donde la prioridad no es crecer, sino resistir y mantener en pie sus parcelas ante un panorama económico incierto.
