El integrante de la Asociación estatal de Apicultores, Francisco Larios Barbosa, explicó que durante la actual temporada de primavera es normal observar un mayor número de enjambres, debido al comportamiento natural de reproducción de las abejas.
Detalló que con el cambio de estación las colmenas alcanzan su máximo desarrollo; posteriormente nace una nueva reina y se genera otro enjambre, fenómeno propio de esta época del año. Sin embargo, aclaró que es muy raro que estos enjambres ataquen a las personas sin motivo.
“Es más la alarma que provoca la gente al ver un enjambre que el riesgo real que representan. Generalmente lo único que se debe hacer es retirarse del lugar y no intentar molestarlas ni aventarles objetos”, señaló.
Larios Barbosa recomendó mantener la calma, evitar ruidos, movimientos bruscos o tratar de ahuyentarlas, ya que estas acciones pueden alterar a las abejas. También advirtió que olores fuertes, como perfumes, así como la presencia de animales u otros factores externos, pueden provocar que se sientan amenazadas y reaccionen.
Subrayó que el riesgo aumenta cuando un enjambre ya ha sido reportado y no se atiende a tiempo, pues al permanecer en el sitio pueden presentarse situaciones que lo alteren. En caso de múltiples picaduras —más de 40 en una persona— sí existe peligro y se debe buscar atención médica inmediata.
Finalmente, el apicultor reiteró el llamado a la población a reportar oportunamente la presencia de enjambres a las autoridades correspondientes o a personal capacitado, y evitar intentar retirarlos por cuenta propia.
