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No fue falta de profesionalismo. Fue falta de invitación

Por Yensuni López Aldape

No es Desde las Trancas (porque para eso se necesita adversario con estatura). Esto es simplemente poner las cosas en su lugar.

Me enteré —no fui invitada— de una rueda de prensa de Movimiento Ciudadano en Tecomán. Me enteré. Por terceros. Por rebote. No por convocatoria formal. No por mensaje. No por llamada. No por correo. No por respeto.

Aun así acudí. Porque soy periodista. Porque mi trabajo es conocer la información de primera mano. Porque profesionalismo no es esperar invitación, es ir por la nota.

Al llegar confirmé lo evidente: no estaban todos los medios de comunicación de Tecomán. Y no estaban porque tampoco habían sido invitados formalmente. Los tres que acudimos lo hicimos por motivos distintos, no porque hubiera existido una estrategia seria de comunicación.

Citaron a una hora. Comenzaron mucho después. Y cuando ya era claro que nadie había sido convocado como corresponde, y no había indicios de comenzar, decidí retirarme.

Sí, profesionalmente decidí irme.

Porque profesional no es el que se queda aunque no haya condiciones mínimas. Profesional es quien respeta su tiempo y exige respeto al trabajo.

Profesional es convocar formalmente. Profesional es cumplir el horario que se anuncia.

Profesional es no improvisar ruedas de prensa como si fueran tertulias de café.

Como dije, el evento inició tarde. El argumento: que los diputados tuvieron problemas en carretera. Sin embargo, Margarita Moreno llegó con anticipación y estuvo esperando a que todos arribaran para iniciar. Entonces no era un problema logístico inevitable. Era simple desorganización y falta de respeto a sus compromisos.

Y luego vino la frase.

Jesús Dueñas, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, agradeció “al único medio que profesionalmente decidió quedarse”.

Interesante definición de profesionalismo.

Porque yo profesionalmente decidí irme.

Irse también es una postura.

Irse también es ética.

Irse también es mensaje.

Decir que es importante para MC estar en Tecomán porque “entienden” que es complicado para los periodistas trasladarse a la capital donde normalmente hacen sus ruedas de prensa… no pues gracias señores MC, eso suena generoso. El problema es que para entender primero hay que invitar.

No se puede presumir cercanía cuando ni siquiera se comunica la convocatoria.

Y luego vino el discurso preventivo: que son un partido con causa, que no son elitistas “como seguramente se va a empezar a manejar”. Válgame Dios. Curándose en salud antes de que alguien tosa.

Si algo parece elitista es asumir que los medios van a estar cuando ustedes quieran, sin invitación formal, sin agenda clara, sin puntualidad.

Más aún cuando se desliza que hay una “crisis” en partidos y medios, y que “seguramente si la rueda de prensa la cita el Estado, todos ahí están”.

Ahí sí hay que detenerse.

No, coordinador. Los medios no acudimos por quién cita. Acudimos cuando hay convocatoria formal. Acudimos cuando hay respeto. Acudimos cuando se nos trata como profesionales, no como comparsa.

La responsabilidad no es compartida cuando la omisión viene de origen.

Y si hablamos de partido con causa, entonces hablemos en serio.

Un partido con causa está cerca de la gente. Un partido con causa construye presencia constante.

Un partido con causa no aparece solo en rueda de prensa previo y durante el año electoral.

En el tiempo que llevan en Tecomán, esa cercanía ha sido nula. Hay militantes que en esa misma rueda tocaron temas importantes —eso hay que reconocerlo— y hay otros que no han dado resultados, y que con trabajos vemos en la calle, mucho menos que respondan una llamada para entrevista. Pero esa es otra historia.

Movimiento Ciudadano en Tecomán es franquicia disponible según intereses coyunturales. No puede pedir comprensión sin construir presencia. No puede hablar de crisis mediática cuando no hay comunicación básica.

Profesional es quien investiga. Profesional quien acude y busca la nota aun sin invitación.

Y es Profesional quien se retira ante la informalidad.

Ya basta de los políticos de antaño que se sienten dueños del tiempo de todos. Y si de causas hablamos, la primera causa debería ser el respeto.

Porque sin respeto no hay partido. Sin respeto no hay prensa. Y sin respeto, no hay narrativa que alcance.

No quiero hablar por mis compañeros, pero lo que sí queda claro es que ya basta de pensar que por ofrecer un desayuno todos van a correr a escucharlos, aun cuando ni siquiera saludan. Quieren prensa, trabajen, no ofrezcan menú sino información, no ofrezcan palabrerío, trabajen a piso, como todos.

Y antes de hablar a la ligera sobre profesionalismo o crisis compartidas, conviene enterarse de cómo ocurrieron realmente las cosas.

Que cada quien haga su trabajo. Y cuando sean oposición seria, que no utilice sus propias fallas para tirarse al piso y culpar a una “crisis” mediática, entonces hablamos de profesionalismo.