La época decembrina, tradicionalmente asociada con reuniones familiares, celebraciones y momentos de convivencia, también puede convertirse en un periodo de riesgo emocional si no se vive con equilibrio, advirtió Mauricio Romero Machuca, integrante de la Asociación de Psicólogos del Valle de Tecomán.
El especialista explicó que durante diciembre se presentan con mayor frecuencia síntomas de ansiedad, inestabilidad emocional y cuadros depresivos temporales, derivados de recuerdos personales, expectativas sociales y la presión que suele intensificarse en estas fechas.
Romero Machuca señaló que uno de los factores que más influye en este fenómeno es el uso excesivo de redes sociales, donde constantemente se exhiben estilos de vida idealizados, celebraciones ostentosas y dinámicas de consumo que no siempre son alcanzables para todas las personas. Esta comparación, indicó, afecta de manera particular a jóvenes, quienes pueden desarrollar sentimientos de baja autoestima, frustración o insuficiencia al no cumplir con esos estándares.
“El estar expuestos de manera desmedida a las redes sociales tiene consecuencias emocionales. En esta temporada, las comparaciones se intensifican y eso puede influir directamente en el comportamiento y el estado de ánimo”, expresó el psicólogo.
Además del impacto emocional, el especialista alertó sobre los riesgos en materia de seguridad, al señalar que compartir de forma constante la ubicación, actividades cotidianas o la ausencia en el hogar puede generar situaciones de vulnerabilidad, especialmente durante las fiestas decembrinas, cuando aumentan los desplazamientos y reuniones familiares.
Ante este panorama, Romero Machuca hizo un llamado a la población a regular el uso de redes sociales, utilizarlas como un medio de comunicación y convivencia, pero evitando el abuso y la sobreexposición. Recomendó no compartir todo lo que se vive, establecer límites digitales y priorizar el bienestar emocional y la seguridad personal.
Finalmente, subrayó que no todo debe documentarse o publicarse, ya que “hay experiencias que cobran mayor valor cuando se quedan en la memoria y en lo personal”, y destacó que el autocuidado emocional también es una forma de prevención en esta temporada.
La recomendación, concluyó, es vivir las fiestas con mayor conciencia, moderar las expectativas, cuidar la salud mental y recordar que diciembre no debe convertirse en una carga emocional, sino en un espacio para el equilibrio y el bienestar.
