Durante el primer año de gobierno se entregaron los primeros drones de videovigilancia para fortalecer las acciones de seguridad en la capital. Estos equipos permiten monitorear zonas de alto riesgo y difícil acceso, lo que contribuye a mejorar la prevención del delito.
La información obtenida facilitará la detección de conductas antisociales y la toma de decisiones en materia de seguridad. Para su operación se habilitó un área restringida dentro del edificio de la Policía Municipal, equipada con pantallas para recibir las transmisiones en tiempo real.
Los drones son operados por personal capacitado y programados para respetar la privacidad de las viviendas. Esta entrega representa la primera fase para conformar una unidad especializada en videovigilancia.
