La comunidad rural de San Miguel del Ojo de Agua enfrenta una preocupante disminución de su población joven, resultado de la migración constante hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales. El fenómeno ha transformado la vida del poblado, donde hoy predominan los adultos mayores y las viviendas vacías.
La comisaria municipal, María Luisa Virgen Alcantar, reconoció que la falta de juventud es ya uno de los principales problemas sociales del lugar.
“Francamente, en nuestra comunidad la problemática es que no tenemos jóvenes. Los que emigran ya hacen su vida fuera, y ahorita hay pocos, podrían ser unos ocho que van y vienen, pero la mayoría ya se queda allá”, explicó.
Virgen Alcantar recordó que hace algunos años San Miguel del Ojo de Agua era una comunidad activa, con abundante mano de obra y familias jóvenes, pero el fenómeno migratorio ha provocado un despoblamiento visible.
“Antes había mucha juventud, ahora somos pocas personas y la mayoría adultos mayores. Ya no es como antes”, lamentó.
Los pocos jóvenes que permanecen en la comunidad dividen su tiempo entre el trabajo y el estudio en el telebachillerato local. “Son pocos, quizá unos dieciocho jóvenes en total, que trabajan por las mañanas y estudian por la tarde”, comentó la comisaria.
La falta de población joven también está afectando la actividad económica del poblado. “Claro que impacta, porque los que se quedan son pocos y los adultos mayores ya no pueden realizar las mismas tareas”, añadió.
Finalmente, Virgen Alcantar advirtió que el éxodo juvenil amenaza el futuro de la comunidad. “Antes había más participación, más vida. Hoy somos menos y eso se nota en el día a día. Poco a poco, San Miguel del Ojo de Agua se está quedando sin su gente joven”, concluyó.
