La comisaria de la playa de Pascuales, Rosario Vargas Sánchez, denunció que la depredación de la tortuga marina se ha agravado al grado de que ya no solo se saquean los huevos, sino también a las hembras adultas que arriban a desovar, sin que exista un respaldo efectivo de las autoridades federales.
“Están saliendo pocas tortugas y las pocas que llegan las están afectando; incluso tenemos la problemática de que se las están llevando enteras”, señaló Vargas Sánchez, quien lamentó que ni Profepa ni la Marina estén presentes para frenar la situación.
La comisaria explicó que las brigadas comunitarias reciben indicaciones de Profepa, pero la intervención casi nunca llega a tiempo, mientras que la Marina —que anteriormente apoyaba en la vigilancia— hoy mantiene una ausencia total en las playas. “Nos enfrentamos a gente que no respeta nada; la seguridad de nosotros está en riesgo y no contamos con el respaldo de las autoridades. En años anteriores sí había presencia, ahora no sabemos qué pasó”, dijo.
Agregó que este abandono no solo pone en riesgo a la especie, sino también a los pobladores que intentan protegerla, pues los saqueadores actúan con violencia y representan un peligro para la integridad de los defensores de los nidos.
Finalmente, Vargas Sánchez hizo un llamado urgente a la Federación para reactivar los operativos de protección y pidió a la sociedad no participar en la compra ni comercialización ilegal de huevos y carne de tortuga.
