La presidenta de la Asociación de Productores de Coco en Armería, Berenice Solórzano Corona, reconoció que la falta de agua en el municipio impide la introducción de nuevas variedades de palmares, situación que ha limitado la diversificación del cultivo.
Explicó que mientras las palmas tradicionales —como la Pacífico y la criolla— tardan entre tres y medio a cuatro años en comenzar a producir, las nuevas variedades como la de “Enano verde” han tenido auge en otros estados por su mayor rendimiento en agua de coco, aunque requieren abundante riego.
“La palma criolla ofrece una mayor calidad de pulpa, que es muy apreciada para industrializarse en harinas, rayado para repostería o aceites; en cambio, la enano verde se aprovecha más para agua de coco. Aquí no hemos podido sembrarlas porque en Armería tenemos escasez de agua y este cultivo demanda bastante”, subrayó.
Solórzano Corona añadió que, en los últimos años, la producción de coco en el municipio ha disminuido hasta en un 50 %, lo que ha golpeado la economía de los productores. Recordó que anteriormente el fruto se aprovechaba de manera integral para industrias jaboneras y aceiteras, mientras que hoy, debido al bajo precio, se vende casi exclusivamente en “bola”.
“Hace ocho meses el kilo de coco se pagaba entre 17 y 20 pesos, pero en el último corte apenas lo pagaron a siete pesos”, lamentó.
