El sector cárnico enfrenta un panorama de incertidumbre debido a la inestabilidad en los precios de la res y el cerdo, así como a la disminución del consumo por los gastos familiares de la temporada escolar, advirtió el comerciante Carlos Íñiguez Walle.
Señaló que el kilo de ganado en pie de res pasó de 54 a 63 pesos en apenas seis meses, un alza del 15% que reduce el margen de ganancia y no siempre puede trasladarse al consumidor. En el caso del cerdo, indicó que los precios se dispararon de manera atípica, generando mayor presión al sector.
El empresario subrayó que, aunque los costos aumentan, los carniceros deben ajustar sus ventas al presupuesto del cliente. “Si alguien llega con 200 pesos, tenemos que adaptarnos; de lo contrario, deja de comprar carne”, comentó.
Íñiguez Walle consideró urgente fortalecer el mercado local y buscar estabilidad en la cadena de suministro. “Sin precios claros y sin consumo constante, se vuelve complicado sostener los negocios y garantizar un producto básico en la mesa de las familias”, concluyó.
