Con emoción y gran preparación, la tecomense Marcela Corona Verduzco, actual Miss Universe Colima 2025, se prepara para competir en la concentración nacional de Miss Universo México, que tendrá lugar en Guadalajara, Jalisco.
“Me siento muy contenta de poder estar aquí con ustedes y de sentir todo su apoyo. Estoy a un día de partir a esta gran concentración y final de Miss Universo México 2025. Me he preparado en todos los sentidos, porque esta es una competencia no solo de físico, sino también de manera emocional y mental”, expresó Corona antes de su viaje.
La representante colimense destacó que el proceso ha sido intenso y demandante: oratoria, pasarela, gimnasio, alimentación y disciplina, con el objetivo de proyectar no solo belleza, sino también la inteligencia de las mujeres de Colima.
La concentración iniciará este lunes en Guadalajara y tendrá una duración de 13 días, durante los cuales las participantes cumplirán una agenda rigurosa de preparación y competencias previas. “Van a ser días de mucho trabajo y esfuerzo, pero también de satisfacción. Este es el fruto del camino recorrido en los últimos seis meses”, compartió.
La agenda incluye la competencia de traje típico, en la que Corona lucirá un diseño elaborado por un creador tapatío, así como la etapa preliminar, programada para el 11 de septiembre, y la gran final, que se celebrará el sábado 13 del mismo mes. Todos los eventos serán transmitidos a través de las plataformas oficiales de Miss Universo México.
Marcela recordó que su inspiración viene de años atrás, cuando Colima destacó en estos certámenes gracias a Lorena Sevilla, también originaria de Tecomán. “Recuerdo que en 2014 escuchaba decir que la chica de Colima era muy buena y pensaban que podía ganar. Esa chica era Lorena, mi antecesora. Quién diría que 10 años después estaría yo en este lugar, siguiendo el mismo camino”, dijo.
Desde los 14 años, cuando participó en un certamen escolar en la secundaria 20 de Tecomán, la joven ha cultivado su gusto por el modelaje y la proyección escénica. Hoy, asegura, se siente lista para enviar un mensaje claro a niñas y mujeres colimenses: que los sueños se alcanzan con disciplina y determinación.
“Ha sido un camino lleno de retos, de dudas y de trabajo mental. Pero entendí que los miedos solo estaban en mi cabeza. Estoy convencida de que todo este esfuerzo valdrá la pena y que el resultado será un mensaje para todas: si queremos algo y luchamos por ello, lo podemos hacer posible”, concluyó.
