César Castillo, integrante de la Red Nacional para la Inclusión de Personas Ciegas y de Baja Visión en Colima, hizo un llamado urgente a reconocer la sordoceguera como una discapacidad única y a generar condiciones reales de inclusión.
Castillo explicó que la sordoceguera suele tratarse como dos discapacidades separadas —sordera y ceguera— lo cual impide una atención adecuada. “Se piensa que se puede resolver con apoyos para sordos o para ciegos, pero no es así. Se requieren herramientas y personal especializado”, señaló.
Mencionó que la educación inclusiva sigue siendo uno de los principales retos. Muchas familias deben buscar opciones fuera del estado ante la falta de apoyos locales. “Tener una discapacidad en México es vivir más caro”, advirtió.
Criticó también que el nuevo modelo educativo nacional no contempla adecuadamente a personas con discapacidad múltiple, y que el acceso a la educación depende más de la voluntad del maestro que de una estructura institucional.
La falta de accesibilidad, dijo, se extiende a otros ámbitos como el empleo, la cultura, el transporte y la vida pública. “No hay cartas accesibles en restaurantes, no hay materiales culturales adaptados, ni espacios laborales pensados para esta población”, lamentó.
Castillo subrayó además el papel fundamental de la familia como primer círculo de apoyo. “A las personas sordociegas les digo que no hay que quebrarse. Como Helen Keller, hay que enfrentar el día a día con fuerza, y eso empieza desde casa”, expresó.
Finalmente, reconoció los esfuerzos que se hacen desde la sociedad civil, pero también criticó la falta de compromiso institucional. “Tocamos puertas, capacitamos, buscamos acercamientos, pero sin una política clara, los avances no alcanzan”, concluyó.
