La Cruz Roja delegación Tecomán enfrenta una baja participación de jóvenes interesados en integrarse como socorristas voluntarios, informó Eduardo Vargas Nieto, coordinador del área de Socorros.
“Ser socorrista implica vocación, tiempo y capacitación. No basta con querer ayudar, hay que formarse, y eso a veces desanima”, explicó.
Cruz Roja cuenta con un programa sabatino para adolescentes, donde se imparten nociones básicas de primeros auxilios y disciplina institucional. Posteriormente, se busca integrar a personas mayores de edad con formación previa en áreas como enfermería o medicina.
Actualmente, la delegación cuenta con entre 10 y 12 voluntarios en formación que estudian carreras técnicas en atención médica prehospitalaria.
Vargas recordó que existen instituciones educativas que ofrecen esa formación, y que la Cruz Roja tiene un proceso de ingreso estructurado.
“Invitamos a los jóvenes con vocación de servicio a unirse. Esta labor no solo es formativa, también es una manera de contribuir al bienestar comunitario”, concluyó.
