Por Yensuni López Aldape
Los trabajos para proteger la carretera de acceso a playa El Real, en Tecomán, comenzaron antes del paso del huracán Polo y se han reforzado después de cada fenómeno meteorológico con la colocación de barreras de concreto y piedra de gran tamaño, informó el alcalde tecomense Armando Reyna Magaña.
En los detalles, la directora de Obras Públicas y responsable de los trabajos, Carolina González explicó que, en una primera etapa, el Ayuntamiento gestionó ante el Gobierno del Estado la disposición de barreras utilizadas en carreteras, que fueron trasladadas y colocadas con apoyo de una grúa. Se instalaron una junto a otra para aprovechar su forma curva y reducir el impacto de las olas.
“Antes del huracán Polo se colocaron muros de contención, instalados uno a uno con una grúa Hiab y acomodados en fila y traslapados para recibir piedra de gran dimensión, de más de 20 pulgadas, además de varios viajes de material en camiones de volteo de 14 metros cúbicos. Antes del huracán Rachel se incorporaron más viajes de piedra y, ahora, como medida preventiva ante el huracán Trudy, se instaló otra serie de barreras con la misma grúa y se trasladó piedra en góndolas de 30 metros cúbicos”. El objetivo, explicó, es formar una escollera que proteja la base de la carretera de acceso a playa El Real frente al impacto del oleaje.
González señaló que, tras el paso de Polo, el área volvió a cubrirse de arena y las primeras barreras quedaron debajo de la superficie, donde continúan funcionando como una base de soporte. Por ello, después de los fenómenos posteriores se han colocado nuevas barreras y más piedra, y se contempla instalar dos filas para reforzar la protección “Se han estado colocando desde Polo, desde antes de que llegara Polo, se comenzaron a colocar y se han ido asentando”, explicó.
La directora indicó que el problema principal no ha sido solamente el viento, sino la fuerza del oleaje, que comenzó a socavar el acotamiento y retirar material por debajo de la carretera. De no atenderse, advirtió, el daño podría comprometer la comunicación con la playa y complicar la circulación, debido a que el manglar limita las posibilidades de modificar el trazo del camino.
Aclaró que actualmente es posible transitar por el acceso a El Real y que las labores realizadas son preventivas, pues no se detectó que la carretera estuviera socavada por debajo. También señaló que aún se contempla colocar balastre para dar mayor estabilidad al material, una vez que pasen las condiciones meteorológicas adversas “Esto es preventivo, porque estaba comenzando a socavar, solo lo que sería como el acotamiento”, precisó.
Por su parte, el presidente municipal, Armando Reyna Magaña, señaló que su administración mantiene el seguimiento de las afectaciones en el acceso a playa El Real y busca reducir los daños que las tormentas y los huracanes ocasionan en la zona costera “Es importante atender oportunamente las condiciones de los caminos y accesos a las playas, especialmente durante la temporada de lluvias y ciclones tropicales, cuando el oleaje y las corrientes pueden modificar el terreno y ocasionar daños”, expresó el alcalde.
Reyna Magaña sostuvo que el municipio continuará dando seguimiento a los trabajos para procurar que las afectaciones sean menores y mantener el acceso en condiciones que permitan el tránsito seguro.
En cuanto a playa Tecuanillo, Carolina González explicó que la situación es más compleja, debido a que el impacto del mar provocó la pérdida de un tramo de la avenida, por lo que se analiza una nueva intervención. La intención es esperar a que las condiciones permitan evaluar cómo se comporta la arena y, posteriormente, determinar la colocación de una barrera y las obras necesarias para recuperar el camino.
La funcionaria recordó que en esa zona la erosión ya se presentaba desde antes de la actual temporada de huracanes y que el mar había afectado parte de la playa y el malecón.
En playa Pascuales, en cambio, las afectaciones se relacionaron principalmente con el retiro de arena y la entrada del mar por la boca, sin daños a las ramadas en la misma magnitud que en El Real.
Los trabajos en la zona costera buscan preservar la conectividad y evitar que los daños en los accesos se conviertan en una afectación mayor para habitantes, visitantes y prestadores de servicios turísticos.
