Las cruzas indiscriminadas entre perros de diferentes razas pueden derivar en animales con un temperamento inestable e impredecible, lo que representa un riesgo para las familias y la comunidad, advirtió el médico veterinario Carlos Doria.
Explicó que con frecuencia algunas personas buscan cruzar perros de razas consideradas “molosas”, como Pitbull, American Bully o Staffordshire, con la intención de obtener ejemplares más grandes o con determinadas características físicas. Sin embargo, señaló que esta práctica no garantiza los resultados esperados.
“Si alguien desea un perro con características específicas, lo recomendable es adquirir una raza que ya esté definida y no realizar cruzas al azar”, comentó.
Doria explicó que la genética es compleja y caprichosa, por lo que, aunque ambos padres sean ejemplares de excelente calidad o incluso campeones de su raza, las crías pueden no heredar las cualidades que sus propietarios esperan.
“El hecho de cruzar dos perros muy buenos no significa que las crías serán excelentes. La genética no funciona así; puede surgir algún ejemplar destacado, pero también pueden nacer perros con características completamente distintas”, indicó.
El veterinario agregó que una vez que se mezclan dos razas distintas, el resultado deja de corresponder a una raza definida, convirtiéndose en un perro mestizo, sin que sea posible predecir con certeza su comportamiento, tamaño o temperamento.
Asimismo, recordó que razas como el Pitbull, American Bully y otras similares fueron desarrolladas mediante procesos de selección genética para conservar determinadas características, por lo que al mezclarlas se pierde ese control.
Finalmente, Carlos Doria señaló que muchos de los ataques atribuidos a determinadas razas están relacionados con las cruzas indiscriminadas, además de la falta de socialización, educación y cuidados adecuados.
“Muchas veces se culpa a una raza por ser peligrosa, cuando en realidad influyen las mezclas que se hicieron y la forma en que el perro fue criado. Un animal con un temperamento inestable puede convertirse en un riesgo, pero eso no depende únicamente de la raza”, concluyó.
