Por Yensuni López Aldape
Lo que comenzó como una breve parada para refrescarse antes de regresar a Guadalajara terminó en tragedia. Dos comerciantes de 19 y 39 años de edad desaparecieron la mañana de este martes en el mar de Boca de Pascuales, una de las playas más peligrosas del estado, justo cuando las costas colimenses enfrentan los efectos del mar de fondo y la cercanía de la tormenta tropical Boris.
Los hombres formaban parte de un grupo de cuatro amigos dedicados al comercio de piña que habían llegado a Tecomán durante la madrugada. Tras concluir sus actividades decidieron ingresar al mar; sin embargo, sólo dos de ellos lograron salir.
Paradójicamente, fueron los propios sobrevivientes quienes advirtieron el peligro antes de que ocurriera la tragedia.
Santiago Álvarez Godínez y José Manuel Rico Hernández relataron que al sentir la fuerza de las corrientes optaron por permanecer cerca de la orilla, mientras sus compañeros continuaron avanzando mar adentro.
“Sentimos que estaba fuerte y nos quedamos en la orillita”, recordó José Manuel. Sin embargo, explicó que sus amigos continuaron dentro del agua e incluso los invitaban a acercarse más.
Minutos después desaparecieron entre las corrientes.
La situación ocurrió apenas unos días después de que autoridades de Protección Civil reiteraran el llamado a evitar ingresar al mar debido a las condiciones generadas por el fenómeno de mar de fondo, que mantiene oleaje elevado, corrientes peligrosas y rompientes intensas a lo largo de la costa.
La directora de la Unidad Municipal de Protección Civil, Karla Ruiz Ruiz, informó que el reporte fue recibido alrededor de las 6:50 de la mañana, cuando la comisaria de Boca de Pascuales notificó la desaparición de dos personas.
“En menos de diez minutos fue que ingresaron al mar y ya no se logró tener avistamiento de ellos”, señaló.
La funcionaria explicó que las condiciones meteorológicas han complicado las labores de búsqueda debido al fuerte oleaje y a las lluvias asociadas a la tormenta tropical Boris.
Durante la jornada, personal de Protección Civil y guardavidas realizaron recorridos en la zona costera, mientras que elementos del 88 Batallón de Infantería mantuvieron presencia en diversos puntos del litoral como parte de los protocolos preventivos implementados por la contingencia meteorológica.
Los amigos de los desaparecidos señalaron que desconocían las alertas emitidas por las autoridades, pese a que frecuentemente viajaban a Tecomán para adquirir mercancía.
“Ya habíamos venido muchas veces, pero nunca nos había tocado algo así”, comentó Santiago.
Uno de los desaparecidos cumpliría 20 años este miércoles. El otro tenía 39 años. Sus familiares ya fueron notificados y se trasladaron a Tecomán para mantenerse informados sobre cualquier avance.
Mientras continúan las labores de localización, el caso vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que representan las playas de fuerte oleaje durante fenómenos meteorológicos como el que actualmente afecta al Pacífico mexicano, así como la importancia de atender las advertencias emitidas por las autoridades de protección civil.
