La reciente presentación de un vehículo eléctrico para transporte de pasajeros volvió a poner sobre la mesa el futuro del transporte urbano en Tecomán, un sector que enfrenta una profunda crisis financiera y operativa, señaló el expermisionario Francisco García.
Explicó que la unidad mostrada es un prototipo eléctrico de origen chino con capacidad para 15 pasajeros y equipamiento que la hace más viable para actividades turísticas que para el servicio urbano tradicional. Además, indicó que su costo, cercano a los tres millones de pesos, representa una inversión difícil de asumir para los transportistas locales.
Sin embargo, consideró que el principal problema no es la tecnología, sino la falta de rentabilidad del sistema. “El transporte público en Tecomán está quebrado”, afirmó.
García atribuyó el deterioro del sector al aumento en los precios de los combustibles, los retrasos en la autorización de incrementos tarifarios, los efectos económicos de la pandemia y la reducción constante de usuarios.
Recordó que antes de la contingencia sanitaria, alrededor del 80 por ciento de los pasajeros eran estudiantes, por lo que la suspensión de clases afectó severamente los ingresos de los concesionarios. A ello se sumó el crecimiento del uso de motocicletas y la expansión de los mototaxis.
“Antes operaban nueve rutas con 42 camiones y eran sostenibles; hoy sólo queda una ruta prestando servicio”, señaló.
El expermisionario lamentó además la falta de apoyos gubernamentales para la renovación de unidades, como ocurrió en administraciones anteriores, y consideró que cualquier intento de modernizar el transporte urbano requerirá una fuerte inversión y respaldo institucional para ser viable.
