Un intento de rescate ocurrido la tarde del pasado 10 de mayo en la playa de Cuyutlán dejó como saldo una persona desaparecida y la agresión física contra un salvavidas y su hijo, quienes participaron en las labores de auxilio.
De acuerdo con Abel Estopín Mayoral, salvavidas en la zona, alrededor de las siete de la tarde comenzaron a escucharse gritos de auxilio de un grupo de cinco turistas originarios de Guanajuato que habían ingresado al mar, pese a que las condiciones eran sumamente peligrosas, con oleaje de entre cuatro y cinco metros y fuertes corrientes.
Estopín relató que momentos antes se encontraba conviviendo con su familia y había comido recientemente, por lo que dudó en ingresar al agua debido al riesgo que implicaba. Sin embargo, al escuchar que presuntamente se trataba de una menor de edad, decidió entrar al mar.
“Me persigné porque no sabía si iba a poder regresar”, expresó al describir la fuerza del oleaje y la intensidad de la marejada.
En el rescate participaron también jóvenes voluntarios de Cuyutlán —Elías Prado, Carlos Prado, Abraham López García, Mario Viera y Jonatan López—, así como surfistas que acudieron de inmediato al llamado. Gracias a la intervención conjunta, cuatro personas lograron ser sacadas del agua con vida; no obstante, uno de los integrantes del grupo no pudo ser localizado y hasta el momento permanece desaparecido.
El salvavidas señaló que las condiciones eran extremadamente violentas, incluso para personal con experiencia, y advirtió que en ese momento se registraba fuerte marejada derivada de fenómenos marítimos.
Tras el rescate, la situación se tornó tensa cuando amigos del joven desaparecido comenzaron a agredir físicamente tanto a Estopín como a su hijo, quien también se encontraba en el lugar. Según su testimonio, primero golpearon a su hijo y posteriormente él fue atacado por al menos tres personas, por lo que tuvo que defenderse mientras otros habitantes del poblado intervenían para separarlos.
“Intentamos ayudarlos en condiciones muy difíciles y aun así fuimos agredidos”, lamentó. Reconoció que comprende el dolor y la desesperación de los familiares, pero consideró injustificable la violencia en su contra, especialmente cuando su intervención fue con el objetivo de salvar vidas.
Las labores de búsqueda continúan, mientras autoridades y cuerpos de auxilio reiteran el llamado a respetar las indicaciones de seguridad y evitar ingresar al mar cuando las condiciones representan un alto riesgo.
