La comunidad de La Salada enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia. La ampliación de la carretera Colima–Manzanillo a seis carriles ya redujo considerablemente su territorio, y de concretarse una nueva etapa de crecimiento, el poblado podría prácticamente desaparecer del sitio donde por décadas ha estado asentado.
Así lo advirtió el comisario Felipe García Guisar, quien en entrevista explicó que el trazo actual dejó a la localidad en una condición vulnerable, con el espacio habitable severamente limitado. “Si se amplía otra vez, ya no hay espacio; un poco más, dos carriles más hacia abajo y se va todo”, expresó con preocupación.
Actualmente en La Salada permanecen entre 12 y 15 familias, una cifra que refleja el impacto directo de la obra carretera. Varias personas han tenido que buscar alternativas ante la incertidumbre, incluso rentar vivienda en otros puntos mientras se define el futuro de la comunidad.
Ante este panorama, los habitantes ya analizan escenarios para subsistir como comunidad, entre ellos la posible reubicación. García Guisar señaló que se estudian terrenos cercanos, tanto del otro lado de la autopista como en un predio ubicado en la entrada del poblado, donde podría desarrollarse un nuevo asentamiento.
“Ya estamos viendo dónde se puede mover el pueblo. Hay un espacio parejo, de unas dos hectáreas, donde se podría reorganizar la comunidad y hacer casas”, comentó. La intención es que las familias que aún resisten puedan, en su momento, construir nuevas viviendas y conservar el arraigo que los une, aunque sea en un punto distinto al original.
El comisario reconoció que, en el proceso actual de ampliación, la empresa constructora ha cumplido con los acuerdos establecidos con los habitantes; sin embargo, insistió en que el problema de fondo no es solo la obra, sino la permanencia misma de La Salada como comunidad.
Mientras tanto, el riesgo sigue latente. La Salada, reducida en territorio pero firme en identidad, se mantiene en constante evaluación de sus opciones, en espera de decisiones que podrían definir su permanencia o marcar el fin de su historia en ese lugar.
