En este momento estás viendo Combate IMSS la obesidad con diversos programas y estrategias para la población derechohabiente

Combate IMSS la obesidad con diversos programas y estrategias para la población derechohabiente

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) combate la obesidad a través de diversos programas y estrategias como PrevenIMSS, NutrIMSS, “Pierde kilos, gana vida”, “Yo puedo y Pasos por la Salud”, así como jornadas de activación física en sus distintas Unidades de Medicina Familiar (UMF), hospitales, espacios deportivos y oficinas administrativas.

El Seguro Social exhorta a la población a procurar un estilo de vida saludable que incluya alimentación balanceada, actividad física diaria, chequeos médicos regulares, medición de peso y talla, así como acudir a los servicios de su UMF o unidad médica hospitalaria para monitorear su estado de salud.

“La adopción de estilos de vida saludables disminuye la posibilidad de obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, entre otros padecimientos”, afirmó Jorge Hernández Arellano, responsable del área de Nutrición Hospitalaria adscrito a la División Transversal de Servicios Paramédicos y de Apoyo de la Coordinación de Unidades de Segundo Nivel del IMSS.

Señaló que la obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa y se considera una enfermedad crónica, progresiva, compleja y multifactorial con recaídas, influida por aspectos fisiológicos, psicológicos, ambientales, socioeconómicos y genéticos que impactan severamente la salud del individuo y de la sociedad.

Subrayó que en México la obesidad está entre las más altas del mundo, con más del 70 por ciento de adultos que la padecen, por lo que es necesario sensibilizar sobre esta enfermedad, promover estilos de vida saludables y concientizar que se trata de una patología que puede favorecer el desarrollo de otras enfermedades, además de que existen tratamientos en sus distintas etapas.

Entre los factores que se recomienda evitar para prevenir su aparición están el alto consumo de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y dietas ricas en calorías, así como el sedentarismo o la baja actividad física y la mala higiene del sueño. También influyen la salud mental, los factores genéticos y el ambiente familiar.

“Combinada con hábitos familiares poco saludables, factores psicológicos como el estrés y factores socioculturales de la vida moderna, industrial y tecnológica, se condicionan estilos de vida no saludables en la alimentación”, indicó Hernández Arellano.