El litoral del Pacífico en la zona de Boca de Pascuales muestra una notable recuperación en sus especies marinas, gracias a la implementación de zonas de refugio pesquero promovidas por los propios trabajadores del mar, informó Gilberto Fuentes Chávez, presidente de la cooperativa de prestadores de servicios y pescadores del lugar.
El dirigente explicó que años atrás se registró una fuerte depredación de especies, derivada de prácticas de captura indiscriminada que afectaron gravemente el equilibrio marino. Ante este panorama, un grupo de pescadores decidió tomar la iniciativa y establecer zonas de refugio pesquero para permitir la reproducción y recuperación de las especies.
“Hace algunos años se dio una depredación generalizada, se capturaban todas las especies sin control. Nosotros decidimos crear zonas de refugio pesquero y comenzamos a cuidarlas, incluso antes de que fueran reconocidas oficialmente”, señaló.
Detalló que, aunque estos espacios aún no han sido publicados en el Diario Oficial de la Federación para su decreto formal, el proceso se encuentra en sus últimas etapas. Mientras tanto, los pescadores se han autorregulado para proteger estas áreas.
Explicó que dentro de los acuerdos internos se prohibió el uso de trasmallos —artes de pesca que capturan diversas especies sin distinción— y se optó únicamente por métodos más selectivos como la cimbra o cuerda, lo que ha permitido una pesca más sustentable.
“A partir de que dejamos de usar trasmallos en las zonas donde se reproducen las especies, comenzó a verse un gran incremento en la vida marina. Es como si las especies regresaran nuevamente. El año pasado fue muy bueno, gracias a los cuidados que hemos tenido”, destacó.
Fuentes Chávez subrayó que esta autorregulación ha favorecido una recuperación más rápida y efectiva de los recursos pesqueros, incrementando considerablemente la productividad en la zona.
Finalmente, reiteró que confían en que próximamente se concrete el decreto oficial de los refugios pesqueros, lo que dará mayor certeza jurídica a una práctica que, afirmó, ya ha demostrado resultados positivos tanto para el ecosistema como para la economía local.
