Los bosques de pino del Ejido Quesería, en las faldas del Volcán de Colima, enfrentan una grave amenaza fitosanitaria por la presencia del hongo Sphaeropsis sapinea, conocido como tizón de la punta, que afecta a pinos y otras coníferas de la región.
Recorridos fitosanitarios realizados por la Conafor, en coordinación con instancias estatales, detectaron numerosos árboles con ramas secas, copas ralas y acículas de color marrón, síntomas que reducen la fotosíntesis y pueden provocar la muerte de los ejemplares, tanto jóvenes como adultos.
De manera preliminar se estima que la superficie afectada alcanza alrededor de 400 hectáreas, aunque podría extenderse hasta 1,100 hectáreas si no se aplica un manejo adecuado. El deterioro de esta zona representa un riesgo ambiental significativo, ya que estos bosques cumplen una función clave en la captación y provisión de agua para comunidades del norte del estado.
