El médico veterinario Carlos Doria Torres alertó sobre los riesgos que implica el uso de remedios caseros para tratar la sarna en perros, una enfermedad cutánea provocada por ácaros que habitan en los folículos del pelo y que, de no atenderse correctamente, puede agravarse.
Explicó que tanto los humanos como los animales portan de manera natural ácaros en la piel; sin embargo, en las personas su población se mantiene bajo control mediante la higiene diaria. En el caso de los perros, al no poder bañarse por sí mismos, la proliferación de estos microorganismos puede aumentar, generando problemas dermatológicos como la caída del pelo y lesiones visibles en la piel.
Doria Torres señaló que los ácaros viven dentro del folículo piloso, lo que dificulta detectarlos y eliminarlos, y advirtió que algunos tratamientos caseros lejos de ayudar pueden causar mayor daño al animal. “No se sabe de dónde surgió la idea de aplicar aceite u otras sustancias; al hacerlo se tapan los poros de la piel. Es cierto que el ácaro muere porque necesita respirar, pero también se daña gravemente al perro”, explicó.
Indicó que el aceite y otros productos similares son compuestos químicos, muchos derivados del petróleo, que pueden ser absorbidos por la piel del animal, provocando un desequilibrio cutáneo. Recordó que la piel, tanto en humanos como en animales, cumple funciones esenciales como la respiración, la absorción de sustancias y la eliminación de toxinas.
El especialista subrayó que existen actualmente medicamentos veterinarios altamente efectivos que controlan la sarna con una sola dosis, por lo que recomendó evitar remedios improvisados y acudir con un profesional para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Finalmente, hizo un llamado a los dueños de mascotas a actuar con responsabilidad, ya que una mala práctica puede resultar incluso más perjudicial que la propia enfermedad, afectando seriamente la salud y bienestar del animal.
