En los últimos días, la presencia de trenes de mantenimiento Loram en distintos tramos ferroviarios ha generado comentarios y versiones erróneas en redes sociales, donde algunas personas aseguran, por desconocimiento, que se trata de trenes que se están descarrilando o sufriendo fallas graves.
En realidad, los equipos Loram no son trenes de carga ni de pasajeros, sino maquinaria especializada utilizada para el mantenimiento preventivo de las vías férreas. Estas unidades realizan labores como rectificado de rieles, detección de grietas internas, limpieza del balasto y lubricación, trabajos fundamentales para garantizar la seguridad y el buen funcionamiento del sistema ferroviario.
Uno de los motivos por los que estos trenes llaman la atención es que suelen operar a baja velocidad, principalmente durante la noche, y generan chispas y ruido al corregir el desgaste de los rieles. Estas características son normales y forman parte del proceso técnico, sin representar peligro alguno para la población ni para la infraestructura.
Especialistas señalan que este tipo de mantenimiento permite prevenir descarrilamientos reales, reducir vibraciones, alargar la vida útil de las vías y mantener condiciones seguras para la circulación de trenes de carga y pasajeros. Por ello, la presencia de trenes Loram debe entenderse como una acción preventiva y no como una señal de riesgo.
Las autoridades ferroviarias reiteran que no existe ninguna emergencia relacionada con estos equipos y llaman a la población a informarse por fuentes confiables antes de difundir versiones alarmistas.
