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Real del Bosque: el ejemplo perfecto de decidir sin escuchar

Por Yensuni López Aldape

A veces creo que en Tecomán nuestras autoridades merecen un reconocimiento especial. No por buen gobierno —no exageremos— sino por su talento para borrar planos, reinterpretar leyes con un movimiento de muñeca… y todo sin descomponer el gesto.

El caso de Real del Bosque es, quizá, su acto más impecable. Tan bien ejecutado que lo aprobado oficialmente parece haberse evaporado justo cuando dejó de convenir.

Vamos por partes y citemos primero los antecedentes:

Hablemos de un documento oficial, público e irrefutable. El Periódico Oficial del Estado. Sí, ese tipo de documento serio, legal, obligatorio… el que debería pesar más que las ocurrencias de última hora en una sesión de Cabildo que quiere quedar bien con el Estado y le Federación por ser equipo.

Lo que sí está escrito, es el Acuerdo que contiene el Programa Parcial de Urbanización “Real del Bosque”, publicado en el Tomo 97 del Periódico Oficial del Estado de Colima, el 21 de enero de 2012. Ahí se establece, sin espacio para interpretaciones creativas, que:

• el proyecto fue solicitado formalmente por el Ayuntamiento,

• fue dictaminado por la Secretaría de Desarrollo Urbano,

• y fue aprobado por el Cabildo el 8 de diciembre de 2011.

No fue una ocurrencia del desarrollador. No fue un croquis opcional. Fue un acto de autoridad. El plan aprobado incluía equipamiento institucional, es decir, terrenos para Escuela Secundaria, Escuela Primaria y Jardín de Niños, ubicados en las manzanas 295, 296 y 315.

Cito textualmente del documento:

“De los 7 lotes destinados para equipamiento, se proponen 5 lotes para destino Equipamiento Institucional (EI) […] el lote 1… para Escuela Secundaria; el lote 2… para Escuela Primaria; y el lote 3… para un Jardín de Niños.”

Ahí está: En tinta. En papel. En ley.

Y, sobre todo, aprobado por el Cabildo que hoy asegura que “nunca se definió nada”.

Vamos ahora a la realidad de la colonia que se cataloga como “Zona residencial”: insuficiente para vivir, perfecta para cobrar

Aquí empieza el realismo mágico tecomense. Real del Bosque fue clasificado como “zona residencial” aunque las casas no cumplen las dimensiones residenciales. Aunque la planeación no se acerca al nivel residencial pero las tarifas para agua y predial sí son residenciales. Ahí no hay errores administrativos.

Mi duda es, ¿Las viviendas del Bienestar también pagarán tarifa residencial?.. Si no la pagarán, entonces queda claro que a los vecinos se les ha cobrado de más por años. Y si sí la pagarán, entonces pretenden aplicar tarifas residenciales a un programa social.

Cualquiera de los dos escenarios pinta mal. Muy mal.

Es un hecho que se debe consultar a los habitantes afectados por cualquier cambio de uso de suelo. Pero desincorporaron el área de equipamiento sin una sola reunión vecinal. Sin foro. Sin encuesta. Sin aviso. Nada.

Y ahora el alcalde propone una consulta…pero con otras colonias. Como si para decidir si te cortan la cochera, fueran a preguntarle a tus cuñados. Sí, opinan. Pero no viven ahí.

Vamos pues al área de donación, y aquí hay que decirlo claro: Las áreas de donación no son dádivas: ya están pagadas

Otro punto que el documento oficial deja clarísimo: las áreas de donación forman parte del costo final de las viviendas. No son regalos del desarrollador ni concesiones del ayuntamiento.

Significa que los vecinos ya pagaron por esa secundaria, por esa primaria y por ese kínder.

Cambiar el uso del terreno sin consultarlos equivale a venderles un carro con aire acondicionado y al entregarlo decirles que “siempre no”, que el aire se irá a otra unidad que parece más urgente.

Facultad legal no equivale a licencia para atropellar.

El Cabildo aprobó un plan… y ahora actúa como si nunca hubiera existido

Este es el fondo del asunto:

Un Cabildo desincorporó ese terreno y también aprobó en su momento su uso educativo. No lo dice la colonia. No lo dicen los vendedores. Lo dice el Periódico Oficial del Estado.

Un Cabildo que aprueba un plan urbano y luego lo contradice sin consulta pública no solo fracasa políticamente: incumple su responsabilidad legal y administrativa. Y confirma algo que Tecomán sufre desde hace años: la desmemoria selectiva del gobierno en turno.

Conclusión: Real del Bosque no se opone a la vivienda; se opone al atropello

Los vecinos han sido claros: no están en contra de las viviendas del Bienestar. Están en contra de que se levanten sobre el único terreno designado oficialmente para escuelas.

Su defensa se basa en:

• Un documento legal,

• Un programa urbano aprobado,

• El derecho a la consulta,

• Y la expectativa legítima de recibir lo que pagaron.

La defensa del municipio, en contraste, se basa en:

• El “malentendido”,

• La negación de su propio archivo,

• Y una consulta tardía a quienes no viven ahí.

Lo que ocurra en Real del Bosque marcará un precedente:

O se demuestra que en Tecomán la planeación urbana sí significa algo, o se confirma que aquí lo aprobado puede cambiarse a capricho…incluso si aparece en el Periódico Oficial.

Y si ese es el caso, la zona de donación debería dejar de llamarse así. Propongo un nombre más honesto: “Área de lo que se nos ocurra esta semana”.