En el marco del Mes del Testamento, la abogada litigante Teresa Trejo Gutiérrez advirtió que el testamento no siempre garantiza tranquilidad a las familias, ya que, al fallecer una persona, es necesario promover un juicio de sucesión —testamentaria o intestamentaria— que implica tiempo, costos y, en muchos casos, conflictos entre herederos.
“Se piensa que con dejar testamento se resuelven los problemas, pero no es así, porque la herencia sigue generando gastos y pleitos familiares muy serios. Como decía un maestro: la herencia es lo que el muerto deja para que el vivo se mate”, expresó.
Ante ello, recomendó considerar la figura de donación en vida con reserva de usufructo vitalicio, que permite al propietario seguir usando sus bienes hasta el final de sus días, pero asegura que los beneficiarios cuenten con escrituras sin necesidad de juicio sucesorio.
“Cuando me preguntan si es mejor testar o donar, yo siempre sugiero donar, una vez que se tenga certeza de a quién se quieren dejar los bienes. Así se evitan gastos, juicios prolongados y conflictos familiares”, puntualizó.
Trejo Gutiérrez concluyó que el testamento es válido y respetable, pero la donación con usufructo vitalicio resulta más práctica y menos conflictiva para proteger el patrimonio familiar.
