La resistencia a los antibióticos es uno de los principales problemas de salud pública en el mundo, pues la Organización Mundial de la Salud estima que causa unas 700 mil muertes al año y que, de no actuar, en 2050 podría convertirse en la primera causa de fallecimientos a nivel global.
Ante este panorama, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima, encabezados por el doctor Ángel Ramos Organillo, trabajan en el desarrollo de nuevas moléculas con fragmentos de silicio que permitan modificar antibióticos y hacerlos más efectivos contra bacterias resistentes. El proyecto se realiza en el Laboratorio de Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos del campus Coquimatlán y forma parte de la convocatoria Fortalecimiento de la Investigación 2025.
El equipo busca determinar si estas moléculas logran atravesar membranas celulares, facilitar su absorción y distribuirse adecuadamente en el organismo. El proyecto, que ya cuenta con pruebas preliminares positivas, no solo genera conocimiento científico relevante, sino que también fortalece la formación de estudiantes de licenciatura y posgrado en el área de la salud pública.
