Los habitantes y prestadores de servicios turísticos del balneario El Tecuanillo, atraviesan días de cautela ante la actual temporada de huracanes y los efectos del mar de fondo, fenómeno que no solo altera la actividad marítima, sino que también impacta en la llegada de visitantes.
José de Jesús Meraz Méndez, comisario de la comunidad y empresario restaurantero, explicó que por seguridad han optado por no promover con insistencia la visita de turistas. “No sabemos cómo se va a comportar el clima, y sería irresponsable invitar masivamente cuando existe el riesgo de que la gente quiera meterse al mar. Aquí quienes vienen de fuera buscan nadar, pero en esta temporada eso representa un peligro”, señaló.
Aun con estas limitaciones, Meraz subrayó que la comunidad mantiene en pie sus servicios y su compromiso con la generación de empleos. “Yo tengo alrededor de 40 empleados y sigo contratando, porque de aquí nos mantenemos. Es nuestra fuente de vida, y no podemos detenernos”, aseguró.
El llamado de los enramaderos es a la prudencia: disfrutar del balneario con responsabilidad, apoyando a la economía local sin poner en riesgo la seguridad ante un mar que, en estas fechas, impone respeto.
