Boca de Apiza es uno de los rincones más atractivos de Tecomán, pero sigue relegado por la falta de infraestructura y servicios que permitan su desarrollo turístico, señaló Joaquín Hernández, representante de los prestadores de servicios de la zona.
El líder de los enramaderos advirtió que, pese al potencial natural de la playa y el río, falta más apoyo gubernamental. “Boca de Apiza tiene todo para convertirse en un destino privilegiado, pero si no hay accesos dignos ni condiciones para invertir, no se puede avanzar”, expresó.
Recordó que el estado hizo compromisos como reencarpetar el acceso, mejorar la brecha y construir una ciclovía que beneficiaría también a Cerro de Ortega. “De cuatro kilómetros comprometidos solo se pavimentó 1.7, y de la ciclovía no hay avances. Sería vital para la seguridad de los trabajadores que se transportan en bicicleta y para fomentar el deporte, pero no ha habido voluntad”, indicó.
Hernández lamentó que en administraciones anteriores tampoco hubo resultados. “Con el exalcalde Elías Lozano todo quedó en promesas. Nuestras demandas son claras, no pedimos imposibles, solo que se cumpla lo que se promete y que se nos reconozca como destino turístico”, agregó.
Pese a la falta de apoyo, la comunidad busca alternativas. Reveló que hay interés de inversionistas para abrir un restaurante formal, lo que sumado a un buen acceso podría atraer más visitantes. “Hoy trabajamos con enramadas, pero no es suficiente para darle el impulso que Boca de Apiza necesita”, dijo.
Resaltó que la playa y el río son atractivos únicos. “En el mapa turístico solo aparecen Tecuanillo o Pascuales, pero Boca de Apiza también merece ser tomado en cuenta”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad a conocer este destino. “Invitamos a recorrer los dos kilómetros que nos conectan desde la carretera hasta la desembocadura del río. Aquí hay tranquilidad, belleza natural y hospitalidad, pero necesitamos respaldo para que Boca de Apiza alcance el lugar que merece en el turismo de Colima”, concluyó.
