El médico veterinario Carlos Doria alertó sobre la elevada presencia de enfermedades transmitidas por garrapatas en la región, en particular la Ehrlichia, una bacteria que ataca a glóbulos rojos y plaquetas, provocando anemia y otras complicaciones que, en casos graves, pueden poner en riesgo la vida de animales y humanos.
“El problema es serio. Cuando una garrapata infectada muerde, inyecta el agente patógeno a través de su saliva, y eso desencadena un proceso en el que se destruyen glóbulos rojos y plaquetas. Por ponerlo en un sentido figurado, es como si fuera un tipo de dengue hemorrágico, porque afecta directamente a la sangre”, explicó.
Doria recordó que hace algunos años, un estudio realizado por la Universidad de Colima analizó a 120 perros domésticos en Tecomán y encontró que el 80% había sido portador de Ehrlichia. “Es un porcentaje alarmante que refleja la magnitud del problema en nuestro municipio”, subrayó.
La Ehrlichia es un parásito intracelular cuyo tratamiento dura aproximadamente cuatro semanas. Sin embargo, incluso después de la medicación, el animal puede quedar como portador y sufrir recaídas. “Se supone que una vez tratado ya no puede transmitir la enfermedad, pero eso no significa que no vuelva a enfermar. Muchas veces, el daño que deja en el sistema inmune facilita que pueda reinfectarse, y en algunos casos la enfermedad puede ser mortal”, indicó el especialista.
El veterinario destacó que la garrapata es un vector capaz de transmitir no solo Ehrlichia, sino otras enfermedades como la de Lyme, que también puede afectar a las personas. Por ello, recomendó a los dueños de mascotas informar a su médico si su perro ha sido diagnosticado, para que el profesional de la salud valore cualquier posible riesgo.
“Los veterinarios tenemos la obligación de explicar a los propietarios que este problema no solo es de su animal, sino que puede impactar la salud de la familia. La prevención es fundamental: mantener a las mascotas libres de garrapatas y parásitos externos es la mejor forma de evitar contagios”, concluyó.
Entre las medidas preventivas recomendó el uso de collares antiparasitarios, pipetas, baños garrapaticidas, revisiones periódicas y control del entorno, ya que en climas cálidos como el de Tecomán la proliferación de garrapatas es constante.
