Aunque la presente temporada de estiaje ha registrado una ligera disminución en el número de incendios forestales en comparación con años anteriores, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Tecomán, Edgar Doria Torres, advirtió que aún persisten malas prácticas que representan un serio riesgo para las comunidades rurales.
“Ha bajado un poco el número de incendios, pero siguen ocurriendo por quemas no controladas, muchas veces sin ninguna precaución. Esto ha provocado que el fuego se extienda hacia ranchos e incluso viviendas de campesinos”, señaló el comandante en entrevista.
Doria explicó que una de las zonas con mayor incidencia ha sido el tramo entre la cabecera municipal y la comunidad de Cerro de Ortega, donde se han reportado varios siniestros tanto en terrenos agrícolas como en áreas cercanas a la carretera. “También hemos tenido casos en la autopista, donde los incendios afectan la visibilidad de los conductores y aumentan el riesgo de accidentes”, precisó.
El comandante subrayó que muchas de estas quemas se realizan con el propósito de limpiar terrenos, pero sin cumplir con las medidas de seguridad necesarias. “Pocas personas se toman el tiempo de hacer guardarrayas adecuadas. A veces las hacen con una pala, lo cual es insuficiente y peligroso”, lamentó.
Indicó que, además de las quemas mal ejecutadas, algunos incendios podrían ser provocados deliberadamente. “Hemos detectado casos donde se sospecha que el fuego fue intencional, ya sea por descuido o como método rápido para preparar la tierra”, afirmó.
Finalmente, Doria Torres hizo un llamado urgente a los productores y habitantes de la zona rural para que soliciten asesoría antes de realizar quemas agrícolas, y que lo hagan siempre con el acompañamiento de Protección Civil o Bomberos. “No se trata solo de evitar daños materiales, también está en juego la vida de las personas”, concluyó.
