El cultivo del limón en Colima enfrenta una crisis profunda por la falta de apoyo institucional, situación que podría llevar a su desaparición en los próximos años. Así lo advirtió Orlando Torres, gerente del Consejo Estatal del Limón, quien señaló que desde el cambio en la política pública del país, el campo ha sido severamente abandonado.
“Es bien sabido que, desde que cambió la política pública en México, el campo ha sufrido un abandono muy fuerte”, declaró. Explicó que si bien aún existen algunos programas, son muy limitados y no alcanzan a cubrir las necesidades reales de los productores.
Torres destacó que antes existían apoyos importantes en insumos básicos como fertilizantes, agroquímicos, plantas y herramientas. Aunque no eran al 100%, “se apoyaba al productor con un 30% que hacía la diferencia”. Hoy, dijo, todos los costos deben ser asumidos por el propio agricultor.
“El productor tiene que invertir totalmente de su bolsillo, ya no hay apoyo en fertilizantes, en reparación de tractores, en nada”, subrayó. Esta situación, sumada a los bajos precios de comercialización del fruto, limita severamente la actividad limonera.
“El riesgo es claro: muchos podrían abandonar el cultivo o cambiarlo por otros, y en el peor de los casos, podría desaparecer completamente en algunas zonas”, advirtió.
Por ello, Torres llamó al gobierno a replantear las políticas públicas y recuperar los apoyos al campo. “Sin inversión, sin fertilizantes, sin herramientas, el campo no tiene futuro. Y sin campo, tampoco hay limón”, concluyó.
