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Desde las trancas – ‘No es lo mismo comal que jarro, aunque sean del mismo barro’


Escribe: Yensuni López Aldape

Yomira Barreto: La Candidata Ausente y la Oportunidad Desperdiciada

En medio del bullicio de la campaña política en Tecomán, una figura destaca por su ausencia y su falta de mérito: Yomira Barreto, candidata a diputada por el distrito 15 por Morena, Su trayectoria, o más bien la falta de ella, deja mucho que desear y pone en evidencia la falta de compromiso y responsabilidad hacia los ciudadanos que pretende representar.

En primer lugar, Barreto ha optado por seguir en el Congreso del Estado en lugar de enfocarse en la campaña. ¿Su excusa? Solo se dedica a actos proselitistas los fines de semana. ¿Es esto suficiente para los ciudadanos que esperan un representante comprometido y activo durante todo el proceso electoral? Claramente no. Su ausencia durante la semana refleja una falta de compromiso y una desconexión con las necesidades reales de la comunidad.

Pero la falta de presencia no es el único problema de Barreto. Su ascenso al cargo de diputada fue más un golpe de suerte que un logro por mérito propio. Al ser la suplente de Viridiana Valencia, se vio catapultada a una posición de poder para la cual no estaba preparada ni tenía la experiencia necesaria. ¿Qué ha hecho desde entonces para merecer la confianza de los ciudadanos? Muy poco, si acaso algo. En comparación con colegas como David Grajales o el mismo Armando Reyna, su falta de logros y contribuciones es evidente. En pocas palabras, no es lo mismo comal que jarro, aunque sean del mismo barro.

Armando Reyna se presenta personalmente y dice en sus diálogos lo que en su gestión y a su ver puede presumir, pero lo más preocupante de Yomira es su actitud arrogante y confiada durante la campaña. Barreto parece creer que su mera asociación con el partido Morena será suficiente para garantizar su reelección. Ni siquiera se molesta en mencionar que es diputada actual, quizás porque teme el rechazo de aquellos que la conocen o los que no, los que nunca la han visto en su territorio y saben que no ha cumplido con sus deberes. No es más que una falta de respeto hacia los ciudadanos y una confianza desmedida en la fuerza de la marca política por encima del trabajo y la dedicación personal.

El colmo del cinismo viene cuando ni siquiera en video quiso hacer campaña “que me presenten quienes me conocen” dice, y salen sus parientes a decir cómo es ella, obvio, destacando lo positivo. Menos mal que en su familia sí se saben su nombre.

En resumen, Yomira Barreto representa lo peor de la política en Tecomán: la ambición desmedida, la falta de compromiso y la arrogancia. Los ciudadanos de Tecomán merecen representantes que estén verdaderamente comprometidos con su bienestar y dispuestos a trabajar arduamente para mejorar su calidad de vida. Barreto, por el contrario, parece más interesada en mantener su posición privilegiada a costa del bienestar de la comunidad que supuestamente representa. Es hora de exigir más y de rechazar a aquellos que no están a la altura de la responsabilidad que conlleva el cargo público.