La Grilla

Ricardo Anaya

 Pedro Velázquez Campos  Opinión

Suntuosidades


Buena se la hicieron al dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya al poner en entredicho su nacionalismo y, más, ahora que pretende ser el candidato del PAN a la presidencia de la República, pero no ha de haber sido tanto su interés por ocupar ese cargo, puesto que sólo ha corroborado como mantiene a su familia en el país vecino a un costo muy superior al que devenga en la política mexicana.

Pero no crea usted que el que quiere ser presidente de la república se ruborizó un tantito por la exhibida que le dieron a nivel nacional.

Más que el lujo con el que vive la familia de Ricardo Anaya en Estados Unidos, está el sentido de la moral de alguien que pretende ser presidente de México, situación que le importa un comino el que pueda opinarse de la inmoralidad política, pues como dicen por ahí ya está curtido de las críticas que pudieran vertirse sobre su persona.


JLPR


Y es que esta actitud, la ha aprendido de uno de sus principales asesores y socios de la política nacional, como lo es el senador Jorge Luis Preciado Rodríguez quien con la más elemental desfachatez se ha mantenido al frente de la dirigencia del PAN, haciendo de su comportamiento de escándalos en todos los sentidos e modelo a seguir del panismo colimense.


Alianza


Tal parta cual, podríamos calificar la alianza tenebrosa de Ricardo Anaya con Jorge Luis Preciado, ya que a ambos les encanta el dinero, venga de donde venga, por eso es que Jorge Luis Preciado ha estado como enlace de Ricardo Anaya en las elecciones de Chihuahua y Quintana Roo donde se les ha vinculado con cuantiosas sumas de dinero de procedencia extraña.

¿Será que esta alianza tenebrosa y corrupta seguirá adueñándose del PAN en Colima? ¿Les alcanzarán sus tentáculos para manejar a su antojo las elecciones internas del PAN en la entidad?


Panistas de cepa


Los panistas tradicionalistas de Colima y los nuevos cuadro que se han incorporado como militantes de ese partido permitirán que un personaje al que se le ha vinculado como tratante de blancas, al que ha utilizado al Senado de la República como cantina, como en las que hace sus escándalos con jovencitas y pudo alguno de que lo filmen en las postrimerías de su borrachera.


Desde la barrera


Afortunadamente no soy panista, ni de ningún partido para tolerar a este tipo de personajes que de ética personal y partidistas, ya ni se acuerdan que existe o con que se come, porque para Anaya y Preciado, eso ya se acabó, solo existe el pragmatismo para con ello ganar-ganar, aunque se pierda.

Imagínese nomás, si así ya no aguantan los desplantes y las triquiñuelas que para su beneficio hace el Senador en el PAN. Ahora yo me pregunto ¿Qué pasará si un prepotente, borrachales y con pistola en mano llega a dirigir a los panistas.