Aseguran mil piezas de claves musicales de madera de granadillo, en Manzanillo

 Redacción   21-10-2016     Medio ambiente

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró de manera precautoria mil piezas de madera de granadillo (Dalbergia granadillo), al no presentar documentación sobre su legal procedencia que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en los patios fiscalizados del puerto de Manzanillo.

Personal de la delegación federal de la Profepa en Colima levantó acta de inspección en materia de vida silvestre a la empresa Veerkamp, por no poseer el certificado de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) para la exportación de dichas piezas de madera en calidad de carga suelta.

La mercancía con un volumen total de 0.141 metros cúbicos y un peso de 168 kilogramos, estaba contenida en seis cajas de cartón y compuesta por 500 juegos de claves musicales de madera de granadilloy que, de acuerdo al pedimento aduanal, se pretendía exportar a Japón.

El producto asegurado presentó un duramen de color castaño, veteado negro en semicírculos, así como dureza alta y peso elevado.

Por las características físicas y anatómicas de la madera, los inspectores determinaron que pertenece a la especie Dalbergia granadillo, no endémica y está enlistada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 en la categoría de Peligro de extinción (P) y en el apéndice II de la CITES.

El presunto responsable violó el Artículo 122 Fracción XXII de la Ley General de Vida Silvestre, cuya infracción se considera grave en virtud de que dicha especie se encuentra en la categoría en Peligro de extinción y en la Cites.

El Artículo 122 de la Ley General de Vida Silvestre establece que poseer ejemplares de la vida silvestre fuera de su hábitat sin contar con los medios para demostrar su legal procedencia, puede ser sancionable con el equivalente de 50 a 50 mil veces el salario mínimo general.

Además, el Artículo 420 del Código Penal Federal expone que cualquier actividad con fines de tráfico, incluyendo la posesión de algún ejemplar de una especie de flora o fauna silvestre considerada como amenazada, puede ser sancionada con uno a nueve años de prisión, así como al pago de 300 a 3 mil días multa.