Instalan biorrefinería que genera biocombustibles a partir de microalgas y aguas negras

 Redacción   21-10-2016     Ciencia

Alrededor de 90% de la energía que se utiliza en México se produce a partir de combustibles fósiles, según datos del Banco Mundial, y aunque se tiene como meta nacional disminuir la cifra a 65% en el año 2024, aún será distante el momento en que termine esa dependencia energética.

Frente a este panorama, los biocombustibles son una alternativa eficaz debido a que tienen menores impactos económicos y ambientales.

Sin embargo, especialistas advierten que su producción y uso deben apegarse a estrictos criterios de sustentabilidad, garantizando que no impacten indebidamente la calidad del aire, agua y suelo; reduzcan la emisión neta de gases de efecto invernadero, y contribuyan al bienestar regional y nacional, según da cuenta el reporte Los biocombustibles en México, realizado por el Centro Mario Molina.

En Xalapa, Veracruz, científicos mexicanos, en colaboración con colegas de España e Italia, han desarrollado e instalado una biorrefinería para el tratamiento de aguas residuales por medio de microalgas, que al tiempo produce biomasa con alto valor agregado para la generación de biocombustibles.

El proyecto Biorefinería para la producción de biogás, biodiesel e hidrógeno a partir de microalgas y aguas residuales domésticas se desarrolla desde 2012 y a la fecha se encuentra en la fase de pruebas piloto; se realiza con recursos provenientes de la convocatoria Sener-Conacyt Sustentabilidad Energética y en él participan investigadores del Instituto de Ecología (Inecol), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), así como de la Universidad de Almería, en España, y la Universidad de Florencia, en Italia.

Se trata de un sistema sustentable que incluye una laguna de fitotratamiento de agua del río Sordo (que ha sido clasificada como contaminada), la cual genera agua fitotratada que permite el cultivo de microalgas capaces de acumular lípidos en sus células, a fin de obtener biodiesel de buena calidad.

La doctora Eugenia Olguín Palacios, investigadora titular del Inecol y responsable técnico del proyecto, explica que la biorrefinería está instalada dentro de un invernadero de 400 metros cuadrados y consta de tres módulos.

El primero es una laguna de fitofiltración con capacidad de 13 mil litros y que —por sus características— puede servir de modelo para desarrollar otros proyectos en México y Latinoamérica para tratar agua contaminada con aguas residuales domésticas con plantas acuáticas.

El trabajo que aquí se ha realizado demuestra que la planta acuática que utilizan, llamada lechuga de agua (Pistia stratiotes), remueve eficientemente los contaminantes del agua del río Sordo al actuar como un filtro natural para absorber el exceso de nutrientes; en tanto que es altamente productiva durante nueve meses del año.

Al cosecharla de manera continua se obtiene biomasa para un segundo módulo que produce biogás e hidrógeno a partir de esta biomasa hidrolizada.