Atropellada y engañada por autoridades: la sobrevivencia de una vendora de obleas tecomense

 Luis Alberto de la Mora   04-01-2018     Sociedad

La vida de Guadalupe Yolanda Hernández Sandoval ha sido muy complicada debido a la difícil situación económica por la que atraviesa. Aunado a ello, el accidente que sufrió hace 8 años tras ser atropellada por un camión de la empresa Ciel, por lo que aun con su discapacidad, diariamente sale a vender obleas, actividad que realiza desde hace 15 años.

La joven mujer sufre de discapacidad en uno de sus pies tras ser embestida, pero a pesar de ello mantiene a un hijo que estudia el nivel profesional y a un nieto de 10 años que se hizo cargo desde que nació.

Guadalupe Yolanda Hernández elabora en su casa que renta oblea normal, taco, oblea moreliana de ajonjolí y de sabores, “con mi trabajo mantengo a mi familia, compro harina, gas cada semana, es muy complicado para mí”, relata.

Para Yolanda Hernández, recordar su accidente la entristece. “Estaba vendiendo obleas en el Parque González Lugo cuando una señora me pidió obleas cuando me regresaba al parque un camión repartido de agua de la empresa Ciel me atropelló”.

“Ellos nunca se hicieron cargo pues cuando estaba internada fue una licenciada de la mesa tercera y me hizo firmar un papel y me decían que entendiera que a la Coca-Cola nunca le iba a ganar, que ‘cómo una persona humilde le iba ganar ya que ellos son una empresa mundial’, después me dijeron que la firma era para deslindar a la empresa de mi accidente”.

Tras el percance, la vida de Guadalupe Yolanda Hernández empeoró, pues desde hace muchos años había iniciado con sacrificio de ahorrar para comprar un terreno y ahí edificar su casa y dejar un pequeño patrimonio para su hijo y su nieto, pero el destino le preparaba otra jugada.

“Me afilié al Partido del Trabajo, ahí con Valentín Ramos, él se encargaba de los terrenos que vendían, durante mucho tiempo estuve dando mi cooperación, para beneficiarme con un terreno sin embargo después de que me atropellaron me hizo un lado el señor Valentín, ya que me dijo que no iba a poder pagarlo”.

Hernández Sandoval perdió 11 mil 600 pesos dinero que había dado para comprar el terreno y ahora sin dinero, con discapacidad en uno de sus pies y con un ingreso que no supera los 800 pesos a la semana, lucha por sacar adelante a su hijo y a su nieto, y en espera de que en las próximas elecciones algún candidato le ofrezca dar solución a su grave problema.