El humo del tabaco genera daño a fumadores pasivos

 Redacción   25-12-2017     Salud

El humo del tabaco genera el mismo daño a la salud tanto del fumador activo como del pasivo, ya que causa oxidación y calcificación en el cuerpo y envejecimiento prematuro, aunque el mayor problema es la combustión de más de 4 mil sustancias que contiene cada cigarro y de las cuales al menos 40 son cancerígenas, lo que pueden causar complicaciones agudas y crónicas como el cáncer y un aumento en el riesgo de sufrir un infarto al corazón.

 

Al respecto, la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado señala que las personas no fumadoras que reciben el humo del tabaco, tienen los mismos daños como si prácticamente estuvieran fumando, todo depende de cuánto hay de exposición al humo con la persona fumadora.

 

Destaca la dependencia que se han detectado casos en los que padres de familia fumadores cuidan que no llegue el humo a sus hijos; sin embargo, la ropa del fumador se impregna de los químicos del humo del cigarro, por lo que están pasando estas sustancias a sus familiares, lo cual causa complicaciones como insuficiencia respiratoria en niños con asma o el resto de la familia se enferman por vías respiratorias o alergias.

 

El  50% de los infartos al corazón que sufren los fumadores activos son de manera súbita, sin antecedente alguno de enfermedades cardíacas y pese a tener controlados sus niveles de azúcar en la sangre, el colesterol y los triglicéridos. Ello porque las sustancias del humo de tabaco generan oxidación en la sangre y calcificación del cuerpo.

 

Ante ello, la Secretaría de Salud emite la recomendación a las personas no fumadoras para que se alejen de los lugares en donde se permite fumar, o pedir que no lo hagan en un lugar donde está prohibido hacerlo, así como no empezar a fumar, ya que es una droga que puede ser muy adictiva e inicia como juego.

 

El tabaco es una droga de difícil control, ya que el 70% de las personas fumadoras tratan de dejarlo y sólo lo logran de 1 a 3 por ciento de manera individual, por lo que el resto ocupa apoyo profesional multidisciplinario, como el que se otorga en los CAPA de Colima, Manzanillo y Tecomán.