Desde la Curul 26

Derrochadores

 Juan Ramón Negrete Jiménez  Opinión

Desde el pasado mes de julio (el día 20), que se inició una remodelación del Palacio Legislativo, sede de la Quincuagésimo Octava Legislatura del Estado, supuestamente para que el inmueble estuviera decoroso y presentable para la sesión solemne que se desarrolló el 1° de septiembre, para conmemorar el Centenario de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Colima, con ese pretexto se ha venido dando un derroche de dinero, donde se han aplicado millonadas para una serie de trabajos que han estado levantando sospechas.


Sin un proyecto bien definido, que nunca se hizo público, se comenzó a retirar butacas, porque cambiaron otra vez la alfombra de todo el recinto legislativo, no solo del salón de sesiones, sino de todo el auditorio, a pesar de que tenía apenas un par de años de haberse cambiado, por parte de la Quincuagésimo Séptima Legislatura.


Se modificó el salón de plenos, donde cambiaron las curules de los diputados y en la remodelación se utilizó madera que luego fue pintada en color oscuro, y donde al mismo tiempo se realizaron trabajos de remodelación de los sanitarios de hombres y mujeres.


Se han  realizado cambios tanto en el interior como en el exterior del inmueble, donde se han estado invirtiendo carretonadas de recursos públicos y que no se ve para cuando vaya a acabar con ese despilfarro.


En la etapa de remodelación que se ejecutó a partir del 20 de julio y que duró todo el mes de agosto, donde se hizo un alto en los trabajos, para que el 1° de Septiembre se realizara la sesión solemne para celebrar el Centenario de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Colima, al principio los cambios parecían apantalladores, pero a los pocos días empezaron a surgir los “detalles” de acabado, los cuales son cada vez más notables.


Lo grave aquí parece que el Congreso del Estado, no licitó las obras, pero tampoco cumplió con el otro mecanismo que es el realizar obra por invitación, siempre y cuando se llame a cuando menos tres constructoras para hacer la adjudicación directa.

Los trabajos que se efectuaron en la zona de sanitarios, a menos de una semana que se pusieron en funcionamiento, fallaron, y hasta el momento, en la sección de baños para varones, uno de los mingitorios nunca funcionó bien la llave a pesar de ser nuevos los equipos.


También uno de los lavabos no funciona, y como parece que no se exigió fianza, ni depósito de ninguna garantía, pues no se han reparado.


Por lo que respecta a la alfombra del auditorio, ya luce daños, lo que habla de la mala calidad de los trabajos desarrollados, eso sin contar que la madera que se colocó en la parte posterior de donde están las butacas del auditorio, ya luce separaciones.

Asimismo las calcomanías del escudo del Estado de Colima que se colocaron en las puertas de acceso, se están desprendiendo.

Y algo más grave es que en pleno salón de sesiones, a la altura de donde se sientan los diputados que conforman la mesa directiva, cae una “gotera”, al parecer del agua que se desprende de los equipos de aire acondicionado, lo que originó que el personal técnico del Congreso se la haya ingeniado para colocar un tubo de PVC, para canalizar esa agua a la azotea.


Esta semana la fachada…


Una vez que concluyeron los trabajos en el interior, en el mes de octubre continuó trabajándose, otra vez sin licitación de por medio y nadie sabe cómo se hizo la adjudicación, violando con ello la Ley Estatal de Obras Públicas, el caso es que se comenzó a realizar la remodelación de la fachada principal.


Aquí se contempló pintar toda la parte del frente del Palacio Legislativo, donde se colocaron letras metálicas con el nombre de “H. Congreso del Estado”, eso por un lado derecho, visto de frente y por el lado izquierdo, pintado, el escudo del Estado de Colima (a ver si ahora sí le atinaron al oficial, porque el que colocaron en el interior no es el mismo que aprobaron los propios diputados.

Pero bueno ¿a qué viene todo esto?


Le decía al inicio que el derroche de recursos se está dando al por mayor y parecería que les sobró dinero del presupuesto y no saben cómo gastarlo.


Llama la atención que por la calidad de los trabajos realizados, que se facturó con sobreprecio, porque por cada uno de los conceptos, usted o cualquier ciudadano del estado bien pudo haber adquirido una vivienda en zona residencial al norte de la ciudad.


Por ejemplo le comento que para la rehabilitación de los baños de hombres y mujeres, (que además le comentaba, en el caso de los varones ya no sirven), la inversión fue de casi $ 800 mil pesos, (799 mil pesos, para ser exactos).

Pero no fue solo eso, sino que para los trabajos que se realizaron en el recinto de sesiones, a pesar de que se había anunciado que la inversión sería cerca de 800 mil pesos, pues resulta que al final no les ajustó y se fueron a un millón 100 mil pesos, donde se incluyó los muebles (las butacas).


Es decir entre la remodelación del área de sanitarios y el recinto de sesiones, casi se gastaron dos millones de pesos.

Y pues ándale, como les entró el gusto por gastar, le entraron a una remodelación que está dejando mucho qué desear, el 23 de octubre dio inicio la remodelación de la fachada completa de la entrada principal al Congreso del Estado, la cual tiene como fecha límite para terminar la obra, este miércoles 20 de diciembre.


No sé si usted ya tuvo la oportunidad de ir a ver como luce el Palacio Legislativo, donde se cambiaron las puertas de cristal del acceso al Congreso, por unas prácticamente similares, el caso es que para estos trabajos de remodelación de la fachada, se destinó la nada despreciable cantidad de $ 1 millón 580 mil pesos, sí como lo está leyendo un millón quinientos ochenta mil pesos.


Yo no sé qué tipo de pintura hayan colocado, pero se me hace que se están yendo de boca,  y están despilfarrando, que al cabo no es de ellos, el recurso de los colimenses, porque insisto los trabajos que hicieron creo que no cuestan lo que dice que cobraron.


Lo que sigue…


 ¡Ah! pero esto no se ha acabado, resulta que como aún les quedan recursos y hay que gastarlo en lo que sea y como sea, pues a partir de este jueves 21 de diciembre, ya en período vacacional, van a remodelar ¡OTRA VEZ! la Sala de Juntas “General Francisco J. Múgica”, y quién sabe que tanto le van a hacer, el caso es que ya le han presupuestado UN MILLÓN 130 MIL PESOS, ¡cómo la ve!, es decir casi cinco millones de pesos en menos de cinco meses.


No sé si ha sido por la urgencia para realizar los trabajos, el caso es que se ha estado cometiendo una serie de errores por parte de la Oficialía Mayor, que de acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Legislativo y el Reglamento, es el único responsable de los trabajos que se ejecuten.


De acuerdo a lo que he podido indagar, el Oficial Mayor del Congreso, no solicitó a la Dirección de Finanzas del Congreso, la suficiencia presupuestal para llevar a cabo las obras de remodelación de la fachada completa y la remodelación de la Sala de Juntas “General Francisco J. Múgica”.


Según el artículo 27 de la Ley Estatal de Obras Públicas, señala que las Dependencias y Entidades, bajo su responsabilidad, podrán contratar obras públicas y servicios, mediante los procedimientos de licitación pública, invitación a cuando menos tres personas o adjudicación directa y de lo que se sabe el titular de la oficialía Mayor no realizó de manera oportuna ninguno de ellos.

Ahora ¿por qué no lo quiso hacer la Oficialía Mayor?


Pues porque pretende realizar el procedimiento establecido por los artículos 42 y 43 de la Ley Estatal de Obras Públicas, donde se señala que  las dependencias y Entidades, bajo su responsabilidad podrán contratar obras públicas o servicios, sin sujetarse al procedimiento de licitación pública, a través de los procedimientos de invitación a cuando menos tres personas o de adjudicación directa, dice el artículo 42.


Y el siguiente artículo, el 43, señala que sin perjuicio de lo señalado por el artículo anterior, cuando por razón del monto de la obra resulte inconveniente llevar a cabo el procedimiento a que se refiere el artículo 28 (que hace referencia a que los contratos de obras públicas y los de servicios se adjudicarán, por regla general, a través de licitaciones públicas) de esta ley por el costo que éste representa , las Dependencias y Entidades podrán contratar sin ajustarse a dicho procedimiento, siempre que el monto objeto del contrato no exceda de los límites a que se refiere este artículo y se satisfagan los requisitos que el mismo señala.

Se podrá proceder de conformidad con lo establecido en el párrafo anterior, si el monto total de la obra no excede de diez mil veces el salario mínimo general diario vigente en la entidad.


Sin embargo la Ley dice que  si el importe de la obra supera los montos máximos a que se refiere el párrafo anterior, pero no excede de veinte mil veces el salario mínimo general diario vigente en el Estado, el contrato relativo podrá adjudicarse a la persona que reúna las condiciones necesarias para la realización dela obra, previa convocatoria que se extenderá a cuando menos tres personas que cuenten con capacidad de respuesta y los recursos técnicos, económicos, financieros y demás que sean necesarios para la ejecución de la obra.


También añade que  para los efectos de aplicación de este precepto, cada obra deberá considerarse individualmente, a fin de determinar si queda comprendida dentro de los montos máximos y límites que se establecen en el presente artículo, en la inteligencia de que, en ningún caso, el importe total de una obra podrá ser fraccionada para que quede comprendida en los supuestos de este artículo.


En el caso de que dos procedimientos de invitación a cuando menos tres personas hayan sido declarados desiertos, el titular del área responsable de la contratación de los trabajos en la Dependencia o Entidad podrá adjudicar directamente el contrato.

Pueden incurrir en responsabilidad…


Bueno pues todo este asunto de los recursos por los trabajos de remodelación trae nerviosos a más de tres. Por una parte el Oficial Mayor, está tratando de repartir culpas o involucrar a otros, el caso es que según ha trascendido, a pedido al menos a tres directores que firmen los contratos de obra, cuando ningún funcionario del Congreso, excepto el Oficial Mayor, es el único facultado a hacerlo.


Eso ha provocado que exista malestar entre los funcionarios que pretenden ser involucrados de manera ilegal, y dicen los que han estado de cerca en este asunto, que los directores le plantearon al Oficial Mayor que si lo que quiere es hacerlos renunciar, pues que se los diga de manera directa.


Los directores saben que si ellos firman van a ser señalados en la cuenta pública del ejercicio fiscal 2017, y por si ya se les olvidó, hay que recordarles a los diputados de la Quincuagésimo Octava Legislatura, que ya no les tocará calificar las cuentas públicas el próximo año.


Ahora en todo este asunto, los diputados que conforman la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios, que sean sorprendidos y autoricen con su firma la construcción de las obras que se han desarrollado, podrían ser también sujetos de una irregularidad y en su momento ser señalados por el Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental.

De acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, en el artículo 63 párrafo primero, señala que la Oficialía Mayor es el órgano técnico administrativo dependiente y auxiliar del Congreso, para la atención y realización de los asuntos legislativos del mismo. Tendrá las funciones que le señale el Reglamento.


A su vez el artículo 86 fracción II del Reglamento de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Colima, señala que es facultad del Oficial Mayor, elaborar y mantener actualizado el inventario general de bienes del Congreso y encargarse del mantenimiento preventivo y correctivo que se requiera.

 

Por lo tanto el Oficial Mayor será el responsable de los trámites administrativos realizados en el Congreso, mismos que fueron instruidos por el Presidente de la Comisión de Gobierno Interno.

Según trascendió, si el pasado fin de semana no se daba la reunión este lunes o a más tardar el martes, volverán a reunirse los tres directores a quienes se les ha dado la instrucción de que serán ellos los que firmaran los contratos de obra.

¿Qué va a suceder?, quien sabe, pero andan varios nerviosos.


Para cerrar…


** Reprobable a todas luces los lamentables hechos ocurridos en el municipio de Tecomán el pasado jueves, cuando un grupo de más de cinco elementos de la policía, con lujo de violencia, bajaron de las máquinas en que se estaban manifestando  los ejidatarios propietarios de las tierras por donde se construyó el libramiento Arco Sur Poniente o “Rubén Tello”.


Los manifestantes eran personas adultas que hacían uso de un derecho constitucional, como es el de la libre manifestación y la libertad de asociación.


Fue grotesco ver los videos donde elementos de la policía, agredieron a las dos personas de la tercera edad, para bajarlos de la máquina en la que estaban manifestándose.


Realmente causó indignación observar a esos sujetos, que no se les puede llamar personas que haciendo uso de la fuerza bruta pusieron en riesgo la integridad de estos ejidatarios, los cuales esposados como peligrosos delincuentes fueron trepados a una de las camionetas-patrullas para llevárselos detenidos


El bloqueo, hay que decirlo fue debido a que el Ayuntamiento de Tecomán, que encabeza José Guadalupe García Negrete, no ha cumplido con los compromisos que hizo mediante convenios para la cesión del terreno donde se construyó dicho libramiento.


La Comisión de Derechos Humanos del estado, debe investigar quién dio la orden de agredir a estas personas, y si fue el propio alcalde tecomense, que se recomiende aplicar un correctiva para que no le queden ganas de volverlo a hacer; y si fue el que cobra como Director de Seguridad Pública, el alcalde García Negrete debe ordenar su inmediata remoción, porque no es con acciones intimidatorias y bajo la ley del garrote como se van a arreglar las cosas.


** Y por si quedara duda el mismo jueves los policías de Tecomán, actuando de manera cobarde, agredieron con palos y piedras a los trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Tecomán, que acudieron a manifestarse al sitio donde Guadalupe García Negrete, iba a entregar el segundo informe de labores al frente del cabildo.


No hay palabras para calificar la acción de un pseudo-policía, vestido de civil, garrote en mano, agrede a uno de los trabajadores manifestantes, el cual ya estaba sometido de pies y manos por elementos policiacos y ese tipejo, de manera artera y riéndose, como si la acción que estaba llevando a cabo fuera cosa de risa, golpea con el palo al trabajador.


Ese tipo de hechos no pueden quedar en la impunidad y debe aplicarse todo el peso de la ley contra quienes lo cometieron, no es posible que escudados en un uniforme y en una placa, sean quienes agredan a los que tienen la obligación de proteger.


** Finalmente comentarle que el prestigiado diario francés Le Fígaro, publicó un reportaje titulado “Nuestro impactante reportaje en el corazón de la guerra del cartel mexicano”, firmado por el periodista Vincent Jolly, publicado este pasado 15 de diciembre.

El reportaje está dedicado a la inseguridad que padecemos en Colima, donde ubica a nuestra entidad “…en el segundo lugar de los estados más mortíferos del mundo, después de Siria.”


**Hay mucho más por comentar, pero por hoy hasta aquí dejamos “Desde la Curul 26”, ya les platicaré como se presentan los hechos.