Contrapeso

Castigo agridulce para anterior administración estatal

 Arnoldo Delgadillo Grajeda  Opinión

Por fin el Congreso del Estado de Colima aprobó las propuestas de sanción para el exgobernador Mario Anguiano Moreno y 12 exfuncionarios de su administración, como resultado de la  Revisión Excepcional al Poder Ejecutivo del Estado de los años 2013, 2014 y hasta el 31 de agosto de 2015, realizado por el Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental (Osafig).

Se proponen sanciones económicas resarcitorias directas para los implicados por un monto de 170 millones 436 mil 609 pesos; y ahora la Comisión de Responsabilidades deberá desahogar los procedimientos de presunta responsabilidad identificada para Mario Anguiano y los que fueran sus colaboradores.

Este ejercicio deja un sabor agridulce para la sociedad colimense que esperaba –y lo sigue haciendo– castigos ejemplares para una administración que se dice dejó daños al erario superiores a los 2 mil millones de pesos. ¿Qué no el mismo gobernador José Ignacio Peralta Sánchez evidenció las situaciones irregulares y aseguró que no habría impunidad?

Por una parte, celebro que se proponga castigar a 13 personas y recuperar 170 millones de esos para las arcas estatales, pero considero que las anomalías encontradas son pocas, quizá por la metodología con que se definió la auditoria extraordinaria.

En este sentido, Nicolás Contreras Cortés, coordinador del Grupo Parlamentario Nuestro Compromiso por Colima, señaló que “son muy pocas las anomalías que encuentra (el Osafig), siendo a mi juicio nimias las responsabilidades que imputa”.

Por su parte, el diputado Santiago Chávez, explicó que querer proponer sanciones que no están identificadas en el Informe de Resultados sería mentirle a la sociedad, “si no hay propuestas de sanción más elevadas es porque la muestra auditada por el Osafig se limitó a los conceptos señalados por los entonces denunciantes”.

Lo cierto es que aún después de concluido la revisión por parte el órgano auditor, no tenemos idea del tamaño de la corrupción del gobierno anterior. Si la muestra auditada fuera más amplia, seguro que el Osafig hubiera señalado más situaciones de presuntas irregularidades, y por lo tanto habría más propuestas de sanción. Pero no fue así.