Tarea Política

Las hermanitas Romero

 José Luís Santana Ochoa  Opinión

La bonitilla política priista Mely Romero Celis, después de haberles fallado a los electores colimenses que en 2012 la eligieron para que los  representara durante 6 años al estado en el Senado de la Republica, con un gran cinismo ahora pretende una curul en la Cámara de Diputados. Hay que recordar que la cuauhtemense negoció con el ex gobernador Fernando Moreno Peña dejarle a medio camino la senaduría a la suplente Hilda Ceballos LLerenas, a cambio de la subsecretaría que todavía ocupa en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Alimentación (SAGARPA). El cambiazo la convirtió automáticamente en subordinada y dependiente de su muy desacreditado patrón, Enrique Peña Nieto, y en prófuga de la representación popular que ostentaba como senadora.    

De resultar nominada por su partido candidata a diputada por el Primer Distrito Electoral Federal en las próxima elecciones, ¿con qué cara se presentará ante quienes votaron por ella para una chamba de seis años y no de tres? Doña Mely le apuesta a la desmemoria de la gente pero pasa por alto que habrá quienes le estarán recordando todos los días de campaña que ella no cumple la palabra empeñada con los electores a quienes dejó colgados de la brocha para satisfacer la ambición de su jefe político Fernando Moreno Peña. Para empatar las cosas, que esta vez  sea Hilda Ceballos LLerenas la candidata propietaria y Mely Romero Celis la suplente para que a la mitad del trienio la primera le devuelva el servicio a la segunda dejándole la curul, esto en el remoto caso de que llegara a ganar el primer domingo de junio de 2018.

Pero Mely Romero Celis no sólo quiere ser diputada federal el próximo trienio 2018-2021 a pesar de haber abandonado la plaza de senadora, sino que también se propone que su hermana Osiris Romero Celis, a quien tiene colocada como presidente del Comité Directivo Municipal del PRI-Cuauhtémoc, releve en el cargo al panista alcalde del municipio, Rafael Mendosa Godínez, misión muy difícil por cierto dado el posicionamiento de éste en el ánimo de los electores y su probada competitividad electoral. Dando por hecho que Osiris resultara nominada candidata y luego electa presidente municipal, ¿Qué garantía tendrían sus paisanos de que, igual que su hermana Mely, a la mitad de su hipotética gestión no ahueque el ala para irse a un cargo en la para entonces ya de salida administración peraltista?   

Por su oportunismo político, las hermanitas Romero Celis no son de confiar para los electores, así la que tiene en su mira la alcaldía de Cuauhtémoc  diga de dientes para afuera que las necesidades de la población deben ser las causas de su partido cuyo objetivo es “el mismo que el de la población; es decir, que se generen mejores oportunidades para poder tener un municipio eficiente, digno y sensible”. Para Osiris “lo urgente es recuperar el municipio porque en el PRI sí sabemos hacer las cosas y sí tenemos un compromiso honesto con la población”. ¡No pos’ sí¡ Nada más porque ella lo dice. Sin embargo, da en el blanco la dirigente municipal priista que puesta y dispuesta está a sacrificarse por los habitantes de Cuauhtémoc cuando opina que “se quiere un gobierno que cumpla con su responsabilidad y no que engañe y manipule sin resolver los problemas de fondo”, tal como lo ha hecho el que encabeza José Ignacio Peralta al  incumplir su compromiso públicamente asumido del “Tu seguridad es mi responsabilidad” o el clásico “Va a vivir seguro y feliz”.

EL ACABO

La diputada local plurinominal panista, Julia Jiménez Angulo, adelantó vísperas al desconocer de antemano el  resultado del conteo del Tribunal Electoral del Estado “debido al manejo irresponsable del paquete electoral de Coquimatlán de la elección a la dirigencia del partido”. Lloró antes de que el TEE le reconociera por unanimidad el triunfo por segunda ocasión  a Enrique Michel Ruiz. 

Según el todavía Procurador General de Justicia del Estado de Colima, J. Guadalupe Franco Escobar, Colima no es el estado más violento del país a pesar de la alta incidencia de homicidios dolosos cometidos en la entidad que en junio anterior llegaron a un centenar. El problema, según él, es la metodología que se utiliza, pues “aquí no clausuramos ni suspendemos eventos públicos y se siguen haciendo las cosas que normalmente hacemos”. ¿Dónde sí?, habría que preguntarle. Don Lope no entiende que lo que pasas es que los sobrevivientes de la violencia imperante se arman de valor para seguir adelante en espera de mejores días.

El robo de tubería e instalaciones sanitarias, de gas y electricidad, de cobre, ha disminuido en la entidad no por el trabajo policiaco sino porque en lugar del metal no ferroso desde hace tiempo ya se ha venido utilizando PVC.